Las conversaciones con Juan me han hecho saltar las alarmas. Pero no es sólo por Juan, pienso que a veces estamos tan espectantes por «los éxitos», que cuando tenemos uno, corremos el riesgo de explotarlo. Me gusta pensar en que el éxito ya está cuando tratamos con personas, independientemente de en qué situación se encuentren. Y se me ha ocurrido este Relato de lo que he sentido al hablar con Juan: