¿Cuál es el problema? (VII)

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Cuando hacemos la calle, nosotros no sabemos si la persona a la que nos acercamos quiere cambiar.
Lo que sí sabemos es que somos nosotros quienes deseamos que quiera cambiar.
Esto no modifica mi relación en lo que se refiere a mi respeto y a su libertad; pero sí modifica mi comportamiento y mi modo de exigir:

El ‘Interesado’ no es él, soy yo

Si esto es así, mi modo de intervenir deberá adaptarse, de manera que al final se consiga que:

El ‘Interesado’ seamos los dos

Que es lo mismo que decir:
Mi intervención estará sustentada, no tanto en la recriminación por aquello que hace mal, o en la adulación cuando se porta bien, sino en ayudarle a encontrar otras razones que le hagan querer cambiar.
Este tipo de intervención sin duda es más complicada y necesita de más tiempo. Pero es la que dignifica, porque cuenta con la persona, la valora como tal y respeta su proceso.

Ver los otros ¿Cúal es el problema?

¿QUÉ ES LO QUE PUEDO HACER YO?

No. Los consejos pocas veces sirven. ¿Quién es nadie para dar consejos?
Uno, en todo caso, puede abrir su experiencia a los demás y, sin juzgar nada, ¡que cada cuál aguante su vela!
¿Mi experiencia?: Un grano de arena en una inmensa playa.

Las situaciones de exclusión, de mal vivir, me sobrepasan, están más allá de lo que yo puedo abarcar y de entender y de dar soluciones. Pero tampoco quiero pasar por la vida haciendo de lo que me rodea algo que no me afecta a mí personalmente.

Intento no culpabilizar a ninguno y menos al que padece la injusticia y tiene sus derechos enajenados.

Si he de echar la culpa a alguien, es a la sociedad y como que en ella estoy, por mucho que la critique, no dejo de ser uno de sus afortunados beneficiarios. Por lo que, en este sentido, ayudo a su sostenibilidad y no puedo excluirme de ser otro más de entre los culpables de que esta sociedad sea lo que es.

Aunque la encuentro injusta.

¿Cómo va a ser justo un sistema en donde hay ricos que lo son tanto que da vergüenza que lo sean?

¿Cómo va ser justo un sistema en donde si tienes más, más vas a poder tener y, si tienes menos, tienes todas las posibilidades de quedarte sin nada?

Ante este panorama, ¿mi postura?; ¿lo que siempre empiezo y siempre luego tengo que volver a intentar?:

    – Procurar no agobiarme ante tanto que habría que cambiar, pero que hay que cambiar.
    – Ser feliz, intentando hacer feliz al que está cerca de mí.
    – Luchar por intentar ser consecuente y ser crítico con un sistema que siempre busca «venderme la moto»
    – Denunciar y exigir los derechos de aquellos que no los tienen, aunque con ello se vean mermadas algunas/muchas de mis prebendas.

Y con este bagaje me acerco al que está en la calle. Intentando no proyectarle mis agobios y buscar entre los dos ser un poco más felices -los dos-

Ya sé; no dí solución a nada.

Enrique

PUEDES SER TÚ

Reconocemos, como personas que hemos estado o están en la calle, que no todos somos lo mismo.
La leche de unos puede ser buena, la de otros mala, puede que la de otros sea desnatada.
Los actos incívicos, como protestan muchos ciudadanos, es cierto que los hemos o han cometido todos en momentos en los que el cuerpo revienta y expulsa lo que en ese instante aprieta.
Se ha bebido y bebe en la calle, notándose más en las personas que moran en ella porque se tiende a frecuentar sitios concretos. Pero no hay que olvidar que el perfil de cada uno de ellos, es gemelo de la sociedad «pudiente»: No son marcianos o habitantes de otro planeta.
Así, pues, mirando a quien en la calle duerme, pon tu barba a remojar, pues a veces, si Santa Bárbara truena y te coge desprotegido, vienen las rebajas y puedes perfectamente ser cogido como saldo.

Gabriel

¡UN MUNDO SOLO BASTA! (ni Primero , ni Tercer, ni Cuarto)

En los últimos días de Agosto, Arrels, como Fundación, fue invitada a que una representación de usuarios, definidos como «los sin voz», la tuvieran en unas jornadas organizadas por la EAPN España (European Anti Poverty Network-Red Española de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social ), cuyo título era: «V Encuentro Estatal de Personas en Situación de Pobreza y Exclusión Social».
Se hicieron talleres en los que libremente se expusieron las opiniones de quien quiso hacerlas, todas siempre tomando como guía la gran -y cierta- cantidad de carencias de quien lleva el apellido de «pobre» o «casi pobre», pudiendo cambiar el término pobre con cualquier otro que el término lo signifique.
A mí, particularmente, lo que me quedó más grabado fueron los términos Cuarto Mundo y la propuesta generalizada de una pensión cuyo mínimo tenga como referencia el salario mínimo.
El oír Cuarto Mundo en referencia a nosotros me repelió, pues lo interpreté como aceptación de que la sociedad está coja al admitir la existencia de la pobreza y que no hay solución a corto ni a medio plazo. Y que es una pena, pero que no existe por el momento intención de inyectar fondos para que, con una paga digna, se pueda maquillar un poco los problemas de miseria que existen y que puede que se agranden cuando se incorporen a la masa de «los sin voz» de ahora, la de aquellos que han venido de otras culturas a buscarse la vida.
Inversión que, si se hiciera, a corto plazo ayudaría a que al menos la sociedad dejara el bastón, aunque se le notara que cojea.

Gabriel 

QUIENES SOMOS

1 de Septiembre de 2008

Gabriel

Enrique

Hace algunos meses que Gabriel se ha unido a este blog, como miembro de pleno derecho.
Nos juntamos la experiencia del que hace la Calle sin saber qué es eso de vivir en la calle –ENRIQUE-, con la experiencia del que durante algunos años sí vivió en la calle y supo y experimentó de sus sinsabores –GABRIEL-.
Uno, Enrique, o sea, yo, con mi buena voluntad de querer ¿entender?… (mejor me quedo con intentar aceptar). Y otro, Gabriel que, con toda su experiencia de saber, sigue con el regusto del que no acaba de romper. Aunque no por ello pretende abarcar ni entrar en un mismo saco la experiencia de todos los que viven y han vivido en la calle.
Entre los dos seguiremos haciendo camino.
Yo espero que la participación de Gabriel siga enriqueciendo el objetivo de este blog:

DAR A CONOCER A «LOS INVISIBLES», a «LOS SIN VOZ» DESDE OTRA CARA MÁS HUMANA.