HABLEMOS DE DERECHOS

Navidad en el puenteSiempre, en un hecho injusto, hay dos sujetos: Uno, el que padece la injusticia y, otro, el que la ocasiona. Normalmente, como es natural, nos ponemos del lado del débil, que suele ser el que sufre injustamente.
Cuanto más violento sea el hecho, más nos enoja y más en contra nos pone hacia aquel que ejecuta la acción. El débil es siempre el agredido. El otro, el que agrede, es el culpable.
Siempre buscamos culpable.
Hasta seríamos capaces de volcar sobre él, no ya todo el peso de la ley, sino la ley de nuestros sentimientos dolidos, dañados por tanto mal que el agresor ha perpetrado. Incluso llegaríamos a obviar sus derechos llegado el caso.
Pero resulta que muchas veces al que llamamos culpable, a su vez, ha sido y sigue siendo agredido y violentado, quizás de manera más sutil.

Cuando haces la calle, a veces, sin tú saberlo, te encuentras precisamente con aquel que en un momento dado perpetró violencia y te acercas a él.
Resulta que, de pronto, estás al lado del que es odiado por ‘el mundo mundial’ y que ‘cualquier bien nacido’ le debería dar la espalda por todo el mal que ha ocasionado.
La trampa de ‘los buenos’ y de ‘los malos’ es que ni los unos son tan ‘buenos’, ni los otros nacieron ya ‘malos’.

A Antonio le conocí después de que saliese de la cárcel.
No sé exactamente cómo fue su historia de violencia machista. Sé que el juez le condenó y que penó su condena en la cárcel.
Me parece bien. Es lo justo.
Pero yo a quien entonces me encontré fue a un hombre que, derrotado, vivía en la calle, con su dignidad mermada y sus derechos violentados.
Fue después que supe de sus violencias y de su cárcel.
Pero yo ya le había conocido a él, a Antonio. Y seguí con él, apoyándole en su fracaso. Porque la dignidad de la persona está por encima incluso de sus acciones y porque lo más cercano a no juzgar es creer en sus derechos.

Enrique

Personas en la calle …

Una buena persona, Anelaisi, que suele leer este blog, hace unos días escribió en el suyo, La Ciudad Cuadrante, una experiencia que tuvo con una mujer que pedía en una de las calles más importantes de Barcelona. Me emocionó sobre todo su sencillez y su sentido de solidaridad y de cercanía. Le pedí permiso para publicarlo aquí y me lo dió. Y yo le estoy muy agradecido.

mujer-en-paseo-de-gracia1

Autor: Borja Barba

He leido el blog de Enrique Con cartones en la calle ,y felicito esta gran labor que estan haciendo…
La semana pasada cuando fui a Barcelona ,cuando volviamos antes de coger el tren en paseo de Gracia ,nos tomamos un cafe ,y lo primero que vi fue una señora mayor ,bueno no se le veia la cara ,luego se la vi ,tenia un pañuelo puesto en la cabeza y le ocultaba la cara y la tenia inclinada.
Estaba sentada en el suelo ,justo en donde hace un poco de esquina ,de un lujoso cafe ,y una lujosa tienda…
Cuando la vi me acerque a ella le di los buenos dias y una cantidad de dinero ,y ella levanto la cabeza,nos sentamos fuera a tomar el cafe ,ya que era tarde y no habiamos tomado nada y esperabamos para volver para el pueblo ,nos quedamos fuera y corria aire ,pero dije a dentro no ,no aguanto tanto lujo y esa señora hay en el suelo ,al menos yo si ella pasa frio y esta hay ,en el suelo ,nosotras aqui fuera ,y nos sentamos ,pidimos un bocadillo . Fui y pedi otro para ella de queso ,ya que no se que podia comer,y llevaba unas copas de agua en las manos ,me acerque y le dije tenga señora ,y le di dinero y el bocadillo ,me fue a besar las manos y le dije ,no haga usted eso ,se lo dije con cariño ,y le dije nadie es mas que nadie nunca le bese usted las manos a nadie ,todos/as somos iguales,no era de aqui pero me entendia y la entendi ,me dijo que queria agua le di de mi copa de agua ,y estaba ,fritita ,con que gana se la bebio toda, le dije que si queria mas ,me dijo que no ,luego fui ,entre pedi mas agua me llenaron otra vez la copa de agua ,y me fui en busca mi hija ,me dijo mama como tardas tanto se lo explique y me dijo ya me lo imaginaba que poreso tardabas…
Me quedaba mirando a la gente y pasaban por el lado de esta señora y entre tantos sola una señora le dio lismosna ,nadie mas ni la veian ,y se ponian hasta al lado de ella a hablar ,yo decian son capaces de pisarla y ni la ven como pueden ser tan ciegos…
Lastima de humanidad y luego sientelos hablar ,seguro que diran soy tal y cual ,y mas cosas ,hipocresia y vanidad de vanidades todo es vanidad…
Me acorde de todos los amigos/as del blog . Y la labor de muchos y todo lo que hacen muchos /as…
Decia ,que falla en nuestro sistema ,que ya lo vemos normal que las personas esten tiradas en la calle pidiendo ,tanto nos hemos endurecido . Tenemos que ver personas pidiendo para vernos mas importantes … QUE CLASE DE SOCIEDAD SOMOS PARA LLEGAR A ESTO .
TAN DUROS SOMOS DE CORAZON ,Y ME METO DENTRO Y SALVESE QUIEN PUEDA ,ME DA VERGUENZA ,Y SIENTO VERGUENZA ,Y ESPERO QUE ESTO ENTRE TODOS LO CAMBIEMOS ,YA QUE TODOS SOMOS RESPONSABLES DE LO QUE OCURRE , Y TAMBIEN RESPONSABLES DE CREAR UN MUNDO MEJOR MAS JUSTO Y MAS IGUAL PARA TODOS…

Anelaisi

MARTES, 10 de Febrero de 2009

Juan José

Hoy no puedo evitar expresar una gran satisfacción y una gran alegría.
Necesito urgentemente contarla: ¡Nuestro querido Juan José está comiendo, cenando y durmiendo (a veces) en la Llar Pere Barnés:  «Se come muy bien y se está caliente».
Hay días que después de cenar, se sienta a ver la TV y luego se va a dormir a «su casa descapotable» al otro lado de Barcelona (¡se pega unas palizas de andar…!), pero hay noches que no, que se queda y duerme en habitación.
¡Y está contento! ¡muy contento!.
¿Cuánto durará? No lo sé, pero llevamos unos días que le vemos feliz y nos explica lo bien que está.
En unos de esos días «malos» que tiene, Juan José había perdido la documentación y la cartilla y se encontraba desamparado.
Entre Puri, Miquel y yo le hemos ayudado y ya lo tiene todo.
«Uno se había acostumbrado a tener dinero».
Pero también estaba preocupado por la comida. Últimamente no se encontraba bien. Le ofrecimos comer y cenar en la Llar. Accedió y está encantado.
También quiso dormir, pero eso le cuesta más. Bueno…, sin prisas…
Hoy le he acompañado a solicitar la tarjeta rosa para el transporte urbano y le he dicho de ir al cine un día de éstos. No le ha llamado mucho la atención esta invitación: «Nunca he ido al cine», me ha dicho(¿!). Veremos a ver.
Pero hoy él estaba contento y yo también. Se admiten felicitaciones.
¿Y mañana?… Dios dirá, que se dice en estos casos.

Para leer más sobre Juan José

MI PRIMER SÍNDROME DE ABSTINENCIA

Era el año 2005 cuando escribí esta experiencia que sin duda tuvo mucho que ver en mi forma de entender y de mirar a estas personas.

En recuerdo a Paco, que tanto
me hizo cambiar por dentro.

Mi primer Síndrome de Abstinencia lo pasé va hacer, ahora, 1 año.
Y fue gracias a Paco que lo pude superar.
Estaba confuso, indefenso, avergonzado… y él me dio la fuerza para continuar.
Su angustia, su soledad, su dependencia… me dieron las razones suficientes para seguir a su lado.

Llevaba días tirado, rodando por los suelos.
Sin comer, siempre bebido.
Los compañeros sabían que aquel viejo de 57 años no aguantaría más.
Nosotros también. Pero era él quien decidía.

Una tarde, menos bebido, consintió.
Quedamos en recogerle al día siguiente, temprano, de buena mañana, sin vino.
Y allí estuvimos.
Había dormido y los efectos del alcohol del día anterior habían cedido.
Le quedaba la resaca. Una resaca convertida en temblores y espasmos…
Sigue leyendo