CON CARTONES POR LA CALLE

Son invisibles si no quieres verlos. Pero están. Sin techo, sin hogar, ellos se buscan cartones para sobrevivir.

  • Personas sin hogar fallecidas en 2010

    DATO ACTUALIZADO: enred.psh 28 de Mayo 2010
    Indicador fallecidos
  • 2010, AÑO EUROPEO CONTRA LA POBREZA Y LA EXCLUSIÓN

  • SUSCRÍBETE A ESTE BLOG

  • SOY ENRIQUE

    Soy Enrique y de apellido Richard. En noviembre del 2002 me uní, como voluntario, al equipo de calle de Arrels Fundació. Desde entonces que me gusta decir que ‘hago la calle’.

    Junto a Puri, cada martes paseamos un trozo de Barcelona para descubrir y estar con esas personas que normalmente nadie ve. Personas que pasan desapercibidas, unas veces por las prisas que llevamos, otras, porque se esconden a nuestros ojos y otras, porque nos molestan, porque están sucias, huelen mal y deslucen nuestros barrios.

    Sólo pretendemos ‘estar’, acompañar. Que sepan que también hay gente que los mira con otros ojos y que puede salir de la calle. pero sólo si él quiere.



    concartones@enriquerichard.es

  • SOY GABRIEL

    PROFESIÓN: Casi jubilado, aunque escucho propuestas. PERFIL: Soy una parte de las personas que hace que Arrels exista. ¿LO NEGATIVO?: Un poco cansado del papel que me ha tocado en esta comedia. OBJETIVOS: Ver pasar la vida, lo más cómodo y agradable que pueda, Siempre que así sea. AFICIONES: Todo aquello que me resulte entretenido, cine, leer, hablar, escribir. Juego el parchís, dominó ,etc, etc por puro placer de compartir y relacionarme.
  • AGENDA

    Julio 2009
    L M X J V S D
    « Jun   Ago »
     12345
    6789101112
    13141516171819
    20212223242526
    2728293031  
  • Archivos Mensual

  • Archivo por Categorías

  • Comentarios Recientes

  • BlogESfera Directorio de Blogs Hispanos - Agrega tu Blog

  • Meta

  • Premios 20Blogs CATEGORÍA: SOLIDARIO

CUANDO LLUEVE, LLUEVE MOJADO

Posted by Con cartones por la calle en 23 Julio, 2009

La lluvia en la calleEl agua caía a chorros.
Para poder continuar nuestro paseo de cada martes, Puri entró en uno de esos “chinos” que hay repartidos por toda Barcelona y por 2€ compró un paraguas. Pero era tanta el agua que caía que de todos modos la compra no impidió el que, al final de la mañana, al regresar a casa, estuviésemos empapados, pues el paraguas comprado no era lo suficientemente grande como para cobijarnos a los dos y sólo nos cubría por mitades .

Realmente llovía mucho. Por eso hoy era un buen día para ver cómo se encontraba Esteban.

Cuando llegamos, Esteban se hallaba tendido, acurrucado sobre su banco y cubierto con un gran plástico transparente para evitar que el agua que caía mojase su cuerpo.
Apenas se le veía y no pretendíamos molestar, pero tampoco queríamos irnos de allí sin saber si necesitaba alguna cosa.
Al final nos ha oido hablar y ha abierto el plástico.
Nos ha reconocido y nos hemos saludado: “Estoy bien. Gracias por venir”. “Cúbrete, Esteban, no te vayas a mojar. Hasta el martes”

¡¡¿Cómo es posible que alguien quiera vivir así?!!

Cuando nos alejábamos y la lluvia nos seguía mojando la mitad del cuerpo que el paraguas no llegaba a cubrir, Puri y yo, realmente afectados por aquel espectáculo tan infame, comentábamos: Es imposible comprender que haya alguien que pueda querer vivir en aquel banco de esta manera.

El próximo martes volveremos.

Y volveremos sólo para saludarle, para acompañarle, sin más pretensiones. Al fin y al cabo no somos nadie para erigirnos en salvadores de nadie. Y hablaremos de sus viajes al desierto, a la India…

A veces cuando estás tan ‘a pie de obra’ y ves tanta fragilidad, te viene la tentación de ayudar, de cambiar las cosas, de zarandearle ¡¿pero es que no vas a cambiar nunca?!
Y entonces también te vienen las frustraciones y los equívocos; porque, casi sin darte cuenta, empiezas a ponerte objetivos. Objetivos que son los tuyos, pero no los de él y te olvidas que lo que pretendes no es hacerle cambiar, sino restablecer derechos y que los derechos quien los puede reclamar únicamente es quien los tiene enajenados, o sea, el otro. Que a tí solamente te toca estar a su lado y, en todo caso, y sólo cuando él lo solicite, facilitarle el acceso a esos derechos (si es que entonces esta sociedad que tenemos se lo cree y se lo permite y tiene disponibles los recursos adecuados para darle sus derechos).

Al principio querían llevarme; ahora, no. Se han convencido de que yo no quiero irme”. Le comentaba un día Esteban a un vecino, refiriéndose a Puri y a mí.

Enrique



4 comentarios to “CUANDO LLUEVE, LLUEVE MOJADO”

  1. [...] Para leer más sobre Esteban, clicar aquí con el ratón Ver también: “VOSOTROS NO SABÉIS QUÉ ES NO PODER SONREIR” “CUANDO LLUEVE, LLUEVE MOJADO” [...]

  2. ruth escribió

    Casi por casualidad llegó aquí, un amigo me comentaba: Anoche leí un artículo similar al tuyo, ambos llegabais a la misma conclusión.

    Leerte ha hecho que me sienta de algún modo comprendida.

    Gracias, y espera mis próximas visitas.

    Saludos.

  3. Jaume Pubill escribió

    “Quieren llevarme, pero yo no quiero irme”. Això és el més terrible per a un voluntari o per a un professional:Veure que hom no es vol deixar ajudar. Això és de les coses que més cansen i desilusionen. Una abraçada forta.

  4. InfoGuiaBarcelona escribió

    Realidad de todos los tiempos, aunque no deja de ser triste

Deja un comentario

XHTML: Puedes usar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <pre> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>