LOS AHOGADOS

Hace unos días me contaban una alegoría que, aun siendo muy sabida, según me dijeron, yo desconocía. Y me gustó, pues cuestiona el trabajo que hago en Arrels.

Un hombre solía pasear por la orilla de un río siguiendo su cauce.
El río era profundo y peligroso, pues descendía en rápida corriente. Sigue leyendo

PRÉSTAME TUS OIDOS

He regresado de vacaciones y todo me parece lejano.
La desconexión ha sido «de libro»: total.
A mi vuelta, me he encontrado con este escrito que hice
de una experiencia que tuve allá por el mes de Junio.
Me ha puesto las pilas. Seguimos en la brecha. Comenzamos curso.


 

Gracias, Enrique, por prestarme tus oídos”.

Me lo dijo Juan una tarde en el Centre Obert.
Juan necesitaba hablar y yo estuve allí para escucharle.

Como tantas otras tardes, aquella me disponía a pasarla en la “Sala”.
Hacer “Sala” consiste en relacionarnos con los que vienen al Centro. Saludarlos, participar en los juegos, atenderlos…, pero, por encima de todo, escucharlos. Sigue leyendo