Uno de estos días de Navidad, haciendo la calle, nos llamó la atención un balcón. En su cristal, con tinta blanca, algo habían escrito para ser leído desde la calle. Nos paramos para descifrarlo: era una nueva bienaventuranza y decía:
«Bienaventurados los que saben dar sin recordarlo
y recibir sin olvidarlo».
Nos pareció una hermosa bienaventuranza que merecía la pena compartirla. Ignasi le hizo la foto.
Juan José lleva muchos años viviendo y durmiendo en la calle.
Esta mañana Puri estaba hablando con él cuando un señor bien vestido se les ha acercado y se ha quedado parado delante de ellos mirando fijamente los pies de Juan José. Al cabo de un rato y sin mediar palabra le ha recriminado:
– ¡Qué has hecho con los zapatos que el otro día te di! Sigue leyendo