Pobresa a Catalunya

El 26 de Junio de 2008, Tv3 emitió en su programa de «Les Matins» una mesa redonda con Jordi Roglà, director de Cáritas Barcelona, Antoni Sansalvador, Presidente del Banco de Alimentos de Barcelona y de Ramón Noró, Director de Comunicaciones de la Fundación Arrels.
Se trató el cómo la crisis económica actual está ya repercutiendo y repercutirá en las personas en situación de exclusión.
He recogido en este vídeo sólo la intervención que tuvo Ramón Noró en lo que hace referencia al colectivo de personas que están en la calle.
Destacaría una frase que dice Ramón: «Nosotros notaremos la ola de aquí a dos o tres años».
Es lo que pasa con el colectivo que tratamos. Las crisis y el no poner medidas preventivas, desplazan a la gente, primero a la pobreza que, luego, al cabo de, eso, de dos o tres años, se convierte para algunos en exclusión.
También destacaría que si en estos años de bonanza económica no nos hemos acercado ni tan siquiera a las medias europeas en cuanto a lo que se presupuesta para lo social, sino que, muy al contrario, las diferencias se han hecho más grandes, ¿qué pasará ahora?.
Y no nos equivoquemos, la exclusión necesita dinero, recursos y medios.

VACACIONES LA RUCA 2008

La diferencia entre llevar de vacaciones a 56 personas en situación de calle y las que se han hecho en la Ruca, es que en la Ruca hemos estado de vacaciones:

Antonia, María, Salvador, Miquel, Antonia, Jose, Joan, Manuel, Ignasi, Anna, Núria, Josep, Ana Mª, Luisa, Puri, Pere,  Cristina, Mariona, Miquel, Jacqueline, Enrique, Eleuterio, Enrique, Lorenzo, Gabriel, Toni, Sergio, Miquel, José, Francisco, Jaume, Francisco, Mesrop, Jose, Pere, Juan, Anna, Marta, Joana, Sonia, Pere, Jaume, Imma, José Mª, Esther, Bob, Josefina, Ramona, Stere, Pedro, Juan Carlos, Emilio, Enric, Doménech, Joaquín, Juan, Rafael, Angel, Rafa, Antonio, Juan, Miquel, Alfredo, Joan Lluis, Pedro, Arturo, Andreu, Angel, Enrique, Genaro, Josep, Juan Antonio, José, Josep Mª, Anna, Bea.

Detrás de cada una de las 76 personas no sólo hay un nombre, sino un rostro concreto. Una vida que está llena de algunos éxitos y de muchos fracasos que hemos compartido.
Y es a partir de ahí, a partir de conocernos, que sus carencias -carencias que todos llevamos sobre nuestras espaldas- las comprendo mejor y me cuesta menos aceptarlas. 

¿Dificultades? ¡Claro! ¿Y quién no las tiene en la convivencia entre personas?

¿Problemas? Algunos hubo. Normal, cuando estamos hablando de vidas machacadas.

Pero los problemas son menos y las dificultades más llevaderas cuando conoces, cuando te sientes cercano.

¡Y aprendes! ¡Y te emocionas!:
¡Ver vidas tan rotas que aún son capaces de reir y de luchar…!
¡Y que tú sabes -te imaginas- cuánto les cuesta salir…!
Pero que ves que ellos lo intentan una y otra y otra y otra vez…
Tantas como tú estés dispuesto a estar a su lado…
¡Y te sientes tan a su lado allí….!

Y es por eso que me he sentido feliz al ver feliz a Josefina.
Nunca la había visto tan locuaz.
Tiene ya los setenta cumplidos y muchos años de vivir en la calle.
Como una niña quinceañera, tuvo humor y cercanía para gastarme una broma:
¡Me quitó por sorpresa la gorra que llevaba! y se alejó corriendo a pasitos cortos con su bastón que le aguanta el equilibrio, exhibiendo una risa cómplice que a mí me cautivó.
Al día siguiente Josefina se atrevió por primera vez en su vida a bañarse en la piscina.
Por la tarde repitió ilusionada.

Cuando el domingo nos despedíamos, aún no sabía si José Mª esa noche volvería a dormir en la calle o pediría dormir en pensión.
Hace unas semanas, desde la calle, solicitó una plaza para venir de vacaciones.
Y vino. El martes, 17, a las nueve en punto, allí estaba como los demás.
Sólo que él esa noche venía de dormir en cualquier banco, cubierto con cartones.
Fue genial la última noche, cuando, en la última fiesta, se arrancaba con Bea por «sevillanas».

Y he vuelto a comprobar lo duro que debe de ser dejar de beber cuando tu cuerpo te lo pide y tu alma no tiene razones para impedirlo: Las noches de insomnio, los nervios, los ataques…
Pero, aún y así, las ganas de vivir, de reir, de participar, de ser alguien… aún y a pesar del vino…

Algo «importante», más allá de lo «urgente», se remueve en las personas cuando se crea una convivencia de igualdad, de participación y de respeto que les hace sentir que son alguien capaces de reir, de vivir, de transformar…

Enrique Richard

De vacaciones 2008 Arrels

Bueno, amigos, Arrels se engalana y nos vamos de vacaciones. Una semana. Entre gente en situación de calle, voluntarios y profesionales, unas 70 personas. Nos vamos una semana a la Ruca, cerca de Moiá.
Son las cuartas que hago. Y son una pasada en cuanto a convivencia de tú a tú, compartiendo espacios, comidas, tertulias, juegos, actividades… Ya os contaré el domingo.

ARRELS FUNDACIÓ SALE EN TV2

El domingo, día 8 de Junio, TV2 hizo un reportaje sobre Arrels dentro del programa Pueblo de Dios, titulado: «Arrels, raices para una nueva vida»
La verdad es que está muy bien tratado el tema y con mucha dignidad.
Del reportaje recojo en este video, el trozo que dedica a lo que Puri y yo venimos haciendo todos los martes, acompañando a la gente en las calles de Barcelona.

ANTONIO, DESCANSA EN PAZ

P.D.:
El 25 de Septiembre escribía sobre Antonio: «Volver a Empezar» . Aún Arrels no disponía de la Llar Pere Barnés. Ahora con más razón que nunca me llena de alegría el que la Llar haya funcionado para Antonio.

Hace tres días que murió Antonio.
Hoy era su entierro y allí hemos estado algunos pocos de los que le hemos querido y, muchas veces, aguantado.
Antonio era una de esas personas difíciles que te encuentras en la vida (tengan o no tengan techo bajo el que dormir): Estaba enfadado con el mundo y él nunca pretendió ocultarlo.
Antes de la risa, era el gruñido.
El saludo no entraba en sus normas de urbanidad -si es que alguna vez tuvo alguna-.
Y entre sus facultades destacaba la de «siempre pedir»: Hoy una gorra, mañana un sombrero, el pañuelo, la manta, la colonia, la bufanda, los guantes, el peine, los zapatos, la chaqueta, el chándal, el chaquetón y otra gorra y otro sombrero y la manta que olvidó y los zapatos que le robaron y el tabaco…
Antonio era grande, y, cuando entraba en Riereta, se hacía notar casi siempre por sus gritos; pero no eran necesarios, su sola presencia bastaba para tropezarte con él.
Se notaba que estaba y, expectante, esperabas: ¿Estará de buenas hoy?
Pero cuando faltaba, le echabas de menos.
Era como un chicarrón, gruñón, que se hacía el valiente. Pero detrás no había nada: soledad. Sólo soledad.
Y le dejabas que se hiciese el fuerte. Hasta que se pasaba y, entonces, te enfadabas y vuelta a empezar…
Porque siempre volvía.
Es una de esas cosas buenas que tiene Arrels: Sus puertas siempre quedan abiertas y «los Antonios» vuelven a entrar: «Aquí estoy». «¿Qué tal?, ¿Cómo estás?». «Como decíamos ayer…»

Y Antonio murió en la Llar.
Para muchos de nosotros, un triunfo.
Porque la Llar Pere Barnés la queríamos para Antonio, para todos aquellos «Antonios» que nadie quiere.
Y Antonio allí ha tenido su espacio, su trozo de vida, de su última vida, en su hogar, con dignidad.
Y esto nos hace grandes, porque hemos abierto lo mejor para el más olvidado.
Y esto hace grandes a las personas que en la Llar estuvieron con él hasta el último momento.

Por todo esto, esta mañana, en el cementerio, no se me ha hecho extraño el rezar.
Rezar en aquel templo sagrado, que era el asfalto, entre tanta gente ya olvidada, bajo el cielo azul.
Y en ese templo -el cielo, el asfalto, la gente olvidada- que acompañó a Antonio durante tanto tiempo de su vida, hemos juntado nuestras voces invocando a nuestro Dios cristiano y hemos acompañado con nuestro silencio más sentido unos versículos del Corán que la cuñada de Antonio ha cantado con voz entrecortada…
¡Con qué sentimiento, con qué emoción nos ha trasmitido su fe y su corazón aquella mujer…!
Dos modos de rezar a un solo Dios que vela ya por Antonio allá donde sea que esté, pero que está.
¿Será posible que digan que son las religiones las que nos separan a las personas?
Al final compruebas que es en la sencillez de los sin-nadie en donde Dios se hace visible en los corazones de los hombres y mujeres.
Sin apropiaciones, ni etiquetas. Sólo un Dios que nos quiere a todos por igual.

Antonio, descansa en paz. Amén.

Enrique

 

DE REGRESO DE VACACIONES

dsc_0701.jpgSonará a tópico que diga que todo ha ido bien en las vacaciones, salvo alguna que otra incidencia.

Era una casa de Colonias perdida en el Montseny, cerca de Breda. Estaba bien, salvo el número de lavabos y duchas, pocos para tantos como éramos. Pero lo importante es si estas salidas sirven para algo. Llego a la conclusión de que en vacaciones se establece una relación especial que te ayuda a acercarte más a la persona.

En más de una ocasión he oido, con variantes, el siguiente comentario :

 «A éste le llevo viendo en Riereta todo el año y aún no había cruzado una palabra con él. Ahora sé hasta cómo se llama. Y ¿sabes? hasta me cae bien…»

Es la posibilidad de aprender a relacionarse, de despegarse de su propio mundo interior para entrar en el del otro. Y esto no es fácil en una gente que la soledad ha sido y sigue siendo su ama de compañía. Sigue leyendo

PREPARANDO VACACIONES

Ayer tuvimos la segunda reunión para preparar vacaciones. Estaremos seis días en Junio en una Casa de Colonias cerca de Breda (otros años sólo hacíamos cuatro). Seremos unas 50 personas. Se ha creado una comisión entre todos los que vamos para ver qué hacemos. Pretendemos sobre todo: estar de vacaciones y que cada uno haga lo que le venga en gana (¡dentro de un orden, claro!). Yo ya llevo tres vacaciones con las que haga este año y siempre me lo he pasado muy bien y me ha ayudado a tener más confianza con las personas que van. Para muchos de los que van es todo un acontecimiento poder salir fuera de Barcelona durante unos días.

Pero ayer me sorprendió Antonio. Me dijo que este año no iba porque se había aburrido el año pasado y que hicimos juegos de niños. Sin embargo yo hubiese jurado que se lo había pasado muy bien, pues desde que volvimos le noté un cambio de actitud hacia Arrels y hacia el resto de las personas mucho más abierto que antes… No sé, me dejó un poco mosca… pero tampoco es cosa de insistir demasiado: La gente ya es mayorcita y sabe lo que quiere.

EL AJEDREZ: UNA FORMA DE CONOCERSE

Este está siendo el 2º campeonato de ajedrez que hacemos en Arrels. El del año pasado lo ganó el reciente premio literario St. Jordi de Arrels, Miguel.

Este año la cosa está muy reñida y aún no podemos aventurar ganador. Es curiosa la afición que hay y el empeño que todos ponemos por ganar.

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