La cuadratura del círculo

Vuelve a escribir Gabriel

De matemáticas ni «papas»; por tanto hallar la forma de transformar un círculo en un cuadrado, resulta para mi capacidad poco menos que imposible.
¡Pero…! (y siempre hay un pero, sobre todo para quien quiere llevar siempre la razón) si cambio una parte de la sociedad o del globo terráqueo por el círculo y la otra por el cuadrado, veo que, en teoría, es posible. Ambas partes son geométricas, por tanto pertenecen a un mismo tronco. Así que, con ligeros cambios posibles de valores, tanto de una parte como de la otra, es factible la unión de ambas, formando un cuadrado perfecto.
¡Pero…! ¿quiénes son los guapos que, una vez resuelto el problema sobre el papel, lo lleva a la práctica? Yo, ni idea tengo; pero si hace falta ayuda, pues, eso, me explicas la solución y si hace falta empujar del carro, pues me avisas.

Gabriel

LAS MIGAJAS QUE LES DAMOS

–          ¡Ya te daría yo un pico y una pala para que sepas lo que es trabajar!

Son varias las semanas que Fermín, nada más ver que nos acercamos a la fila de los que esperan “el pan con algo” a la puerta del colegio, nos increpa y llena la calle de gritos y de insultos.
Su finalidad es obvia: quiere que todo el mundo le oiga y más aquellos que esperan guardando tanda:

–         ¡Sólo hacéis que aprovecharos del pobre! ¡A costa de él os alimentáis y vivís! ¡Os quedáis con nuestro dinero!

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GABRIEL PONE NOTAS Y ANOTACIONES DE UN CONGRESO

Gabriel estuvo en Madrid en el 1er. CONGRESO DE PARTICIPACIÓN 2010 DE PERSONAS EN SITUACIÓN DE POBREZA Y EXCLUSIÓN SOCIAL y nos escribe sus impresiones.

Congreso de Participación 2010 - de Personas en Situación de Pobreza y Exclusión Social

Proyectos, compromisos y esperanza.
Tolerancia hacia las diferentes formas de ser de las personas, reconociendo que somos vistos por los demás, siendo tolerados por ellos, como iguales. Todo ello independientemente de su condición administrativa, anteponiendo el respeto hacia la persona a su condición social.

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POLITICAMENTE INCORRECTO

Quienes me leen, podrían pensar que mis escritos no siempre son políticamente correctos, porque, dedicándome a lo que me dedico, podrían considerar que mis prioridades deberían estar puestas en todo aquello que directamente ayude a salir de la calle y de su precariedad y vida indigna a las personas con las que me encuentro.
Pero esto no siempre es así, pues mis escritos nacen, no tanto de los “éxitos” cosechados, como de la reflexión de lo que veo y de la interpretación que hago de la realidad cercana en la que me muevo: Las personas.

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SENTIRME ESTIMADO: TODO UN PLACER

El otro día vi a Antonio en el Centre Obert.
Hacía tiempo que no le veía y me alegré.
Me miró con una sonrisa grande y yo le abrí mis brazos con ganas, con una gran ilusión.
A Antonio le conocí allá en el año 2004, cuando Ester y yo “hacíamos la calle” por la zona de Sants.
Recuerdo que él fue quien más insistió para que Paco –nuestro querido “viejo de 57 años”- saliese de la calle. Luego sería Paco el que, ya estando en pensión, insistió hasta la saciedad para que Antonio hiciese lo mismo. Pero Antonio por entonces no quiso. Pasó algunas noches durmiendo en una habitación, pero al final se volvió a la calle. Sigue leyendo

ENTREVISTA DE CATALUNYA FRANCISCANA

Hace unos meses, me pidieron colaborar en la revista Catalunya Franciscana y contar mi experiencia de acompañar en la calle
Participé con dos testimonios que salieron publicados en el número 233 de Gener-Març de la mencionada revista.
También publicaron una entrevista que hoy transcribo textualmente.

Per què fas aquest voluntariat, Enrique?
Supongo que es porque forma parte de mi proyecto de vida. De mi implicación en esta sociedad. Por inmiscuirme en hacer un mundo un poco mejor. El Reino, que diría Jesús.
Pero con el convencimiento de que yo soy también parte y colaboro en la injusticia de este mundo. Por lo que no me erijo en “salvador” de nadie, sino en acompañante de otros que sufren nuestra injusticia con más escarnio.

Y concretamente en Arrels, porque Arrels me permite:
– Establecer una relación con otra persona que está en una situación más precaria que la mía y no por esto me hace sentirme superior. Una relación que no prejuzga.
– Una atención directa con la persona para cubrir, entre otras cosas, parte de su aislamiento y soledad
– Una relación que respeta a la persona y sus decisiones.
– Una relación que motiva el cambio y que tiende a que el otro consiga un máximo de autonomía en lo personal. (No quedarse en el simple asistencialismo).
– Y todo esto dentro de una organización como Arrels que nació del voluntariado y que, aún hoy, respeta y potencia el voluntariado, lo tiene en cuenta y lo valora, haciéndole incluso formar parte de los órganos de decisión y de reflexión.

Què has après?
¡Bufff!!! ¡Tantas cosas…!
– Lo primero a relativizar mis necesidades. Hay tantas cosas de las que poseo que no me son realmente necesarias… Para vivir no se necesitan tantas cosas.
– A no apegarme a las cosas. No quejarme por lo que no tengo, valorar lo que sí tengo y disfrutarlo y compartirlo mientras lo tenga. Yo no soy dueño, en todo caso soy el administrador de lo que poseo.
– El ser feliz no depende tanto de lo que tienes, como de lo que eres.
– A mirar de otra manera mucho más comprensiva a las personas que están en la exclusión.
– Humildad: Yo no tengo la solución del problema del otro.
– Escuchar sin prejuicios, ni condiciones.
– Valorar, aceptar y respetar al otro en sus decisiones, aunque yo no las comparta ni las entienda.
– A no imponer, sino a acompañar con afecto, sin “caridad”.
– A esperar contra toda esperanza.
– A sentirme afortunado y a no quejarme por “mis malas suertes”
– Lo injusto del sistema que crea tanta desigualdad y los pocos medios que pone para evitarla y, sobre todo, prevenirla.
– ……

Què sents quan estàs amb els teus amics del carrer?
– Me siento bien; muy bien con ellos.
– Afecto. Nunca lástima (o casi nunca).
– A veces rabia por un mundo injusto que lleva a estas situaciones.
– Aceptación de la situación, aunque ni la comparta, ni la entienda.
– Humildad e impotencia. No siempre puedo dar respuesta.
– Lo hago por justicia, no por limosna.

Què aconsellaries a algú que vulgui contactar amb els teus amics?
Es complicado aconsejar. Cada uno tiene sus propias maneras de acercarse a las personas y seguramente que todas son buenas, si hay respeto y afecto.
¿Cuál es mi experiencia?
– Lo primero, fijarse en él cuando pasamos por su lado. Verlo y mirarlo como persona que tiene una historia, una vida, una esperanza igual que tú.
– Está como está por alguna razón, seguramente que muy dolorosa, pero que tú desconoces y que quizás nunca llegues a saberla.
– Tú no eres superior, ni eres nadie para “salvarlo”. Sólo él podrá “salvarse”, si cree que ha de “salvarse” y cuando él quiera “salvarse”.
– Tú sólo le puedes dar tu afecto y tu compañía, que, con el tiempo, puede que se transforme en confianza y respeto hacia ti.
– Se ha de tener en cuenta que ellos se buscan la vida como pueden y entre ello está la mentira e incluso provocarte la compasión.
– De la calle y de su situación personal, no le vas a enseñar más de lo que él ya sabe. Es un auténtico superviviente de la calle.
– En la calle hay gente buena y gente que se ha equivocado muchas veces. Pero todas están en la misma situación de injusticia. Por lo que todas merecen nuestra atención.
– No insistas en lo que a ti te preocupa de su situación. A él seguramente le preocupan otras cosas.
– Nunca tirar la toalla, porque no hace lo que nosotros quisiéramos que hiciese o por volver a caer en la misma piedra de la que por algún tiempo salió. Lo que yo llamo “Los setenta veces siete” de Arrels.
– Cuando él quiera cambiar, si has ganado su confianza y “estás”, acudirá a ti.
– No des tú las soluciones. Busca entidades, fundaciones especializadas en este terreno o a la administración, que para eso están y saben cómo moverse.

Enrique

PROYECTO SOSTRE

Conocí SOSTRE.
Nos invitaron para hablar con ellos. El tema era: «Los Conflictos».
Fuimos Bob, Paco y yo de Arrels.
Me encantó ir. Se estableció enseguida una confiada relación con los voluntarios que asistieron, seguramente más de cuarenta, casi todos jóvenes, apenas alguno pasaría de los cincuenta.
Antes de la reunión, Montse, la que da la cara y coordina el proyecto, nos había contado cómo funcionaba y nos enseñó las instalaciones.

SOSTRE da cobijo cada noche a 6 personas, siempre las mismas mientras ellas quieran estar. Sigue leyendo

UN CÒMIC: “MIGUEL, 15 AÑOS EN LA CALLE”

«Si este álbum tiene algún mérito es que es la fiel confesión de mi intento en estos años, de analizar los motivos de mi caida; el porque he aguantado tantos años en la calle siendo consciente siempre -a pesar de mi dependencia del alcohol-, de que con mi alma anclada en el pasado, cada vez me sería mas difícil saltar el abismo que me separaba de la vida que corría paralela a mi, y terminaría siguiendo errante y desorbitado por el resto de mi vida. (continúa)«

Con estas palabras comienza Miguel Fuster la presentación que hace de su cómic, «Miguel, 15 años en la calle», en su blog http://miquelfuster.wordpress.com/ y que acaba de publicar la editorial Glénat.

A Miguel Fuster le ví en la calle por primera vez el día 25 de Octubre del año 2004. Por entonces mi compañera de calle era Ester. El 15 de Noviembre le volvimos a ver y ese mismo día, por la tarde, bajaba a Riereta y Miquel Juliá le ofrecía una pensión para dormir y la aceptó.
Así comenzó su proceso de salir de la calle.
Antes, habían estado otras organizaciones, otras gentes.
El «mérito» de Arrels consistió en haber estado allí, a través del equipo de calle, en el instante justo en que Miguel había decidido, esta vez sí, dejar la calle.
Se encontró con que alguien le tendía la mano, en el momento preciso en que él estaba dispuesto a tomarla. Luego, toda la Fundación daba continuidad a este primer paso y ya no le abandonaría en su acompañamiento, animando y cubriendo sus espectativas.
Hoy toda la familia de Arrels nos sentimos contentos con y por Miguel que ha cumplido su ilusión: Rencontrarse con el profesional del cómic que siempre ha sido.
¡¡¡FELICIDADES, MIGUEL!!!

Más informació:

A partir del 16 abril encontrarás el còmic en todos los FNAC, en la Casa del Llibre y en librerías especializadas de toda España.
23 abril
pásate por  la llibreria Continuarà (Via Laietana, 29 Barcelona  ) donde Miguel Fuster firmará su cómic.
Del 7 al 9 de mayo visita el Saló del Còmic de Barcelona, donde será uno de los autores convidados.

HISTORIA DE UN CAJERO, LÉASE YO

Hacía tiempo que Gabriel nos tenía abandonados.
Estaba callado, no sé si para bien o para mal, él sabrá.
Hoy resurge y aparece. Nos alegramos.

Historia de un cajero, léase yo, que mis puertas abren y cierran al cabo del año cientos de persona bien olientes que sacan, de su mucho o poco saldo, el dinero que necesitan. Las hay de todas clases y diferentes según los días de la semana. Algunos miran con recelo a quien encima de un cartón duerme, o lo hace ver, protegido del suelo. Las opiniones y gestos son desde la sensibilidad de quien le ofrece dinero para un café mañanero, a quien hace los ademanes de un olor que no le gusta, del que entra con miedo a la posible reacción del que está tendido y, ¡cómo no!,  del que, con la cara vuelta y tapado con su manta, resuena, como radio al oído, el entrar y salir, la introducción de la tarjeta y la salida del dinero a la vez que presiente la última mirada cuando se guarda el dinero.
Hecho de menos a muchos de mis anteriores inquilinos, sobre todo en estas fechas en las que el frio aprieta. Unos, seguro que habrán muerto, otros, habrán cambiado de residencia y, otros, pues la verdad no sé, pero lo que es seguro es que, mientras mantengan cajeros sin cerrar, me serán muy bien venidos e intentaré, sin nada que preguntarles, darles todo el calor que pueda.

Gabriel

FELICIDADES POR EL NIETO

Navegante trotamundos, Gabriel pensó que la vida era gratis, hasta que un día le pasó factura y se encontró en la calle

Me he enterado que alguien relacionado con Arrels ha tenido un nieto. Cosa que, bien creo que sabe, me alegro.
Antes de que tenga uso de razón ya tiene asignado una serie de derechos. Derechos que, en el transcurrir de la vida, siempre le acompañarán.
De la manera que le sean necesarios, los ira reclamando según vayan transcurriendo los avatares de la vida.
Habrá algunos de los que ni siquiera sabrá que existen, porque estará en un lado de una linea divisoria virtual en la que su vida transcurrirá de una manera, entre comillas, normal.
El hecho de ser autosuficiente, te hace obviar a quienes están al otro lado de la linea y que, sean por los motivos que sean, ellos sí necesitan de los derechos que por cuna tienen y necesitan.
El olvido de los derechos no necesitados, hace muchas veces despreciar al que le hace falta, poniéndole precio y exigencias.

Gabriel

Querido Gabriel:
En primer lugar darte las gracias por tu felicitación. El nieto es una alegría que nos ha llegado y nos ha colmado de felicidad: Te enviaré una foto.
Luego agradecerte tus palabras, porque ellas nos hacen pensar a los que estamos
«en un lado de una linea divisoria virtual en la que su vida transcurrirá de una manera, entre comillas, normal«.
Tenemos nuestros derechos tan de por la mano, que hasta algunos los ignoramos por tan asumidos que están y nos olvidamos de lo necesitados que son esos mismos derechos para otras personas.
Hablamos de las personas que están durmiendo en la calle con tanta frialdad…, como si esa situación fuese tan normal: «A éste le doy alojamiento y a éste no»: la eficiencia.
BANCO ANTI-INDIGENTE
Pero yo no me puedo (ni me quiero) hacer a la idea de que algún día mi nieto tuviese que dormir en la calle, se me revuelve el estómago, me hace daño el sólo pensarlo; pero lo cierto es que hoy, ahora, hay mucha gente que está así.
Y no se buscan sus derechos, sólo se busca tapar a las personas, porque no gustan, porque estorban: dar derechos cuesta dinero.

«Hay muchos en el Raval», dicen, (siempre han sido demasiados y ahora hay más. Como era de suponer la crisis y el paro dejó más excluidos en la cuneta) «y molestan»
Y se ponen bancos «anti-indigentes» (¡manda huevos la palabra!):
«Ya en el Raval no podrán dormir». (Y se quedan tan tranquilos).
No dormirán en bancos, pero ¡digo yo que en algún lugar habrán de dormir! y lo seguirán haciendo en la calle, porque el poder adquisitivo (si es que tienen alguno) de estas personas no les llega para una pensión y en Barcelona las plazas de albergues no han aumentado y ya antes faltaban y han sido siempre insuficientes e inadecuadas.
Y tendrán que seguir meando en la calle, aunque hayan puesto artilugios para impedirlo, porque urinarios públicos no hay en Barcelona y el Ayuntamiento tampoco los ha creado ahora para dar soluciones. ¿Y quién los admite en su casa o en su establecimiento o en su bar… para usar sus aseos?
Y seguirán oliendo mal, porque en Barcelona hay duchas sólo para 60 diarias y para conseguirlo hay que hacer turnos de bien mañana o pedir tanda la tarde anterior con dobles desplazamientos.
Es cuestión de dinero; pero ruego a Dios que mi nieto no haya de caer en manos de la eficiencia de los servicios sociales.
Y un deseo: Ojalá que mi nieto, aunque no necesite de según qué derechos, sepa que los derechos son de todos y que toda persona debe tener acceso a lo que son sus derechos y que nadie, ¡¡NADIE!! debería poder quitárselos y, por último, que nunca se conforme y luche siempre por conseguir los derechos, aunque no sean los suyos.
Un abrazo.

Enrique