MARTES
Martes, 20 de Noviembre de 2007
PACO
¡Por fin una brizna de alegría entre tanto clamor, entre tanta impotencia!
¡Paco está bien!. Bueno, razonablemente bien después de la embolia que tuvo. Pero como él dice: «No pierdo la esperanza de volver a mi rincón -a su castillo-. Pero, mientras, ya estoy bien aquí». Con esto Puri y yo ya nos consolamos.
Le fuimos a ver a la residencia en donde está ingresado. Anda en silla de rueda: la embolia…, pero él antes tampoco estaba para hacer los 1500. Sin barba: Lo estipula la higiene y la convivencia, pero tampoco lo lleva mal. Cuando habla, y habla mucho, se le entiende más o menos como cuando le conocimos. Está limpio y huele bien, que, según dicen los expertos, es la mejor señal de que están bien cuidados. Nos presentamos por sorpresa y nos reconoció de inmediato: «¿Nos conoces?», le dijo Puri. «Claro, yo siempre me acuerdo de las buenas personas, de las malas me olvido». Gracias, Paco, no sabes cómo nos gustó tu piropo.
Nos contó que come como nunca, vamos, que tiene la solitaria… y nos lo confirma la encargada, una señora muy amable, que habla bien de Paco, aunque dice que cuando le viene el genio… Ya está bien que de vez en cuando lo saque, pensamos para nuestros adentros. Hace ejercicios con la pierna que aún puede mover y también tiene sesiones de pronunciación. Es él quien nos lo cuenta todo.
No abusamos del tiempo y nos despedimos. Aún tengo dolorida la mano: un apretón fuerte y largo, muy largo… como de no querernos dejar ir.
Me siento bien. Volveremos
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RAUL
Desde la última vez que escribí sobre Raul, ha vuelto a estar en la calle. Simplemente dejó de ir a la pensión. Pero anoche pasó frío en el cajero y hoy nos ha pedido volver a dormir bajo techo. Hablamos con Miquel y ha reservado una habitación. El problema ahora es que se le ha acabado la autorización para comer en el comedor de la administración. Le proponemos algunas opciones, que él conoce mejor que nosotros, pero ninguna es de su satisfacción. Le cuesta moverse. Siempre tiene excusas para eludirse y a nosotros nos parece que quiere que todo se lo den hecho. Es de aquellas personas que te revelan, que te sacan de tus casillas y en las que piensas si no te estás equivocando, si no hay que exigirle un poco más. Ya lo he comentado en alguna otra ocasión que Raul nos tiene a Puri y a mí un tanto desconcertados. Por un lado la razón te dice «¡Cuidado no caigas en el asistencialismo!», pero por otro ves que Raul es una persona joven, pero enferma y muy vulnerable y que cada vez se va deteriorando más. Pero te fastidia que siempre te esté pidiendo, que no se espabile…. Su actitud te predispone a estar en contra, a exigirle, a zarandearle…
¿Cómo ayudar a personas como Raul? ¿Cómo hacerles que luchen, que se ganen su vida? ¿Que dejen de ser dependientes, que dejen de ser personajes pasivos a la espera de que las instituciones les den las cosas masticadas? ¿Hasta dónde estamos fomentado esta dependencia?, pero también ¿hasta dónde no nos erigimos en jueces de lo que debe de ser o no debe de ser? ¿Es así como ayudamos a su dignificación?…
Dudas y dudas y más dudas…, aunque a veces parezca que tengo tantas certezas…
JUAN JOSÉ
No sé cómo vino a cuento, pero salió en la conversación:
«¿Juan José, tú crees en Dios?». «Hombre…, algo tendrá que haber después!…»
Pues que sea mejor que lo que ahora tienes…
Martes, 30 de Octubre de 2007
JOSÉ
Conocía a Fermín, que busca chatarra, y a Juan, al que José Mª, un compañero de Arrels, le está gestionando el poder cobrar su pensión contributiva. Esto nos ha ayudado mucho para entrar. Ha sido como el timbre que nos ha abierto la puerta de José.
Hoy José estaba sentado en un banco leyendo una novela tranquilamente. Con su gorra. Le gusta llenar el tiempo leyendo. Está parado. Y según nos dice, no necesita nada; pero nos ha dado permiso para que le saludemos si volvemos por allí (que volveremos, no tenemos la menor duda).
Al despedirnos, ha dejado caer una frase que siempre nos ha de hacer pensar:
«Está bien lo que haceis con Juan -tiene 71 años-, ¡pero no le cambieis la vida!. «.
Será así, mientras él quiera.
RAUL
¡Desde hoy duerme en pensión!. Ha manifestado su deseo de volver a su t
ierra, donde tiene casa y hermanos y padre… Por la tarde se presentó en Riereta. Ya tenía una habitación reservada para esa misma noche. Y ahí estará hasta que se solucione el billete y el traslado.
¡Me siento bien!.
GERARDO
«Tengo dos hijas… y nietos…, pero yo… estoy solo…»
Martes, 23 de Octubre de 2007
JORDI
Le operarán el mes que viene. Parece que cobra una PIRMI y ya ha recorrido algunos de los servicios sociales del Ayuntamiento, pero «quiere estar en la calle», y está en la calle, según nos dice, «por su mala vida…» El sabrá… Nosotros, por si acaso cambia de opinión, seguiremos viéndole.
JUAN JOSE
¡Por fin hoy ha aparecido!. En realidad Puri ya le había visto el viernes que había pasado por allí. El martes pasado recorrimos todo el Pº de St. Joan para ver si lo encontrábamos, pero no. Hoy le hemos visto tan feliz. Como siempre, con su media sonrisa, un tanto pícara cuando nos ve. Y, eso sí, extendiendo su mano amiga hacia nosotros. Me he alegrado de verle, de verdad, con el corazón, y le he dado un abrazo. Nos hemos sentado en el banco de siempre y hemos hablado. Me ha preguntado de si había ido por la Mancha, y me ha gustado la pregunta, eso quiere decir que se acuerda de dónde soy y que en otras ocasiones se lo he dicho. El, como siempre, se irá a Galicia en Navidad: 45 años desde que salió y no ha vuelto. Tenían tierras y los suyos ahí se quedaron. ¿Vivirán sus hermanos? Él no tiene interés en saberlo. Al final se empeñó y nos invitó a un café. Y pagó él, con su paga no contributiva (y ha trabajado toda su vida) que se gestionó desde Arrels.
GERARDO
Este hombre es un caso…! Desde la última vez que escribí sobre él, ha estado y salido de la pensión dos o tres veces. Y cada vez que deja la pensión se vuelve a su sitio de calle y coge unas borracheras de espanto. Puri y yo creemos que cada vez duran más las estancias de la pensión y menos las de la calle… Es un decir que nos consuela. El caso es que hoy estaba allí, con mucho alcohol en el cuerpo y mucha afectividad hacia nosotros. Pero no sé que ha pasado que la afectividad se ha convertido en agresividad cuando nos hemos acercado a Raul que «vive» en el banco de al lado de la misma plaza. ¿Es posible que haya sentido celos?. Eso es lo que nos ha parecido a Puri y a mí… ¡ Lo que son las relaciones humanas…!
RAUL
Seguimos igual. Inmersos en un mar de dudas. Sigue durmiendo en la calle, con su carrito de compras a cuesta, en donde lleva su saco de dormir, algunas cosas más y una bolsa tremenda de medicinas. Y ahora también inyectables. Hoy decía estar dispuesto a irse a su país, si se lo pagan… El no cobra nada. No, no estamos contentos. Comer sí come en el comedor de Meridiana, pero dormir no hay manera de que aguante en ningún sitio.
Martes, 2 de Octubre de 2007
PACO
El viernes pasado Paco ingresó en una residencia. Hemos de ir a verle.
JORDI
Jordi tiene la misma ropa y las mismas moscas de la semana pasada. Hoy hemos hablado del Barça. Es culé y el domingo había ganado 4-1 al Levante. Estaba contento. Nos dice que el martes que viene ha de ir al médico para que le digan qué día le van a operar. Le animamos a que, si no nos vemos, nos llame para poder ir a verlo. Nos dice que sí… Ya veremos.
RAUL
Raul sigue en la calle. Durante este verano estuvo en otros albergues, pero de todos se va. No es sencillo el asunto y la verdad es que a Puri y a mí nos preocupa y no nos acabamos de encontrar a gusto. Por un lado nos da la sensación de que Raul es débil, que no es capaz de tomar decisiones. Entonces sentimos como una cierta debilidad hacia él. Pero por otro lado compruebas que no da pasos, que siempre está pidiendo (no es normal que las personas con las que nos relacionamos nos pidan: saben que nosotros no les vamos a dar limosna); pero Raul suele pedirnos. Y cuando le dices que baje por Riereta, para que le conozcan y pueda ducharse… él «pasa», no va. Además hay otro tema que nos preocupa: los demás compañeros que se sientan con él en el mismo banco. Observas detalles de que pasan de él: Si alguien da tabaco, dan a todos menos a él; si hay cerveza, nunca hay para él… Le dejan de lado.
JOSE
Hemos vuelto al parque. Y hemos visto a la persona que el martes pasado pensamos que podía ser José. Estaba aparentemente limpio. Con bolso, gorra y mochila. Remueve dentro de las papeleras y se come lo que de comida encuentra en ellas. Habla con los de un bar que hay allí cerca y mira cómo juegan al dominó. Puri y yo no tenemos duda de que aquel hombre, si no es el José del que nos habían hablado, es algún otro José o Antonio o… que vive en la calle. Hay un problema: no sabemos cómo abordarlo. Es complicado el primer encuentro. Además no se está quieto y así es difícil entablar una conversación. Optamos por dejarlo para otro día ¡Y ya van tres!
Martes, 25 de Septiembre de 2007
PACO
Paco sigue en el Hospital. Puri el lunes le fue a visitar. Está mejor. Se le entiende algo más al hablar y controla: Sabe que hemos estado y me recuerda a mí y a Miquel y a otros de Arrels que han ido a visitarle. De su hermano, pasa, pero también ha ido a verle y nos consta que está preocupado.
Hace años, Paco vivía en su casa, con su cuñada y sus sobrinos; pero llegó un momento en que se hizo insoportable compaginar convivencias. Paco se tuvo que ir con sus bolsas y su vino. Se buscó un rincón en la calle donde vivir y allí fue donde Puri y yo le conocimos.
Ahora Paco cuenta con nosotros: «¡Sois lo único que tengo…!», le dijo a Puri -¡¡¡es desde Mayo que le conocemos…!!!-. Y confía en que le busquemos algún lugar en donde pueda recuperarse. Miquel ya lo está haciendo. Por lo pronto «un punto» para la Administración: Paco continúa en el Hospital, aunque se le ha dado de alta de la enfermedad y por lo tanto ya no es responsabilidad de los servicios sanitarios y ha pasado a ser un problema para los servicios sociales. No siempre esta coordinación existe. Nos congratulamos por Paco que, al menos, no tiene que pasar ninguna noche en la calle mientras se le asigna una residencia…¡que no hubiese sido la primera vez que esto sucede…!
Por lo de más…, hemos estado en su rincón, estaba vacío. Un día alguien avisó a los servicios de limpieza y desmontaron el castillo: carros, mantas, bolsas…, suciedad…, aunque aún quedaban manchas. Algunos días antes había pasado su hermano para recoger los documentos y las cosas más personales; pero alguien se le debió adelantar, pues no encontró ni documento de identidad, ni tarjeta sanitaria, ni cartilla de ahorro.
Puri y yo miramos el sitio con una cierta nostalgia: Habíamos conocido a una persona que, aun y tirada en la calle, conservaba una dignidad que el hospital le había robado…
JORDI
Sigue en su banco «durmiendo» uno o varios de esos períodicos que te dan sin tú pedirlos. La ropa necesita un cambio, las moscas que pululan por su alrededor así lo delatan, pero a él no le importa. Le recordamos que si quiere puede pasar por Arrels: «Es un mal barrio. Ya sabes…, está lleno de moros…, el barrio chino…» En fín, paciencia… Si todas las cosas que tenemos fuesen por nuestros méritos… Este pensamiento es el que me consuela y el que me hace muchas veces morderme la lengua. Y es que no por ser pobre, se tiene la obligación de ser más bueno.
JOSÉ
Hoy hemos vuelto al parque para indagar sobre José. Los indicios habían desaparecido: ni un colchón, ni una bolsa… Y un aspersor echando agua en donde el otro día habáimos visto los enseres. Mientras regresábamos, observamos a un hombre sentado en un banco, leyendo una novela (me imaginé que era de aquellas antiguas del Oeste, tipo Stefanía), con chandal y gorra con bisera azul y al lado una mochila de deporte. Áquel hombre podría ser José. Nos miró en el momento que pasábamos junto a él, pero no nos hizo mayor caso y siguió leyendo. Luego preguntamos en un quiosco-bar: la descripción podría coincidir, pero ya no volvimos. Todo tiene su tiempo y en estas cosas no hay que hacerse los pesados… Otro martes será. Pero parece que el círculo se está cerrando…
Martes, 4 de Septiembre de 2007
¡Ya hemos vuelto!. Unas vacaciones tranquilas y llenas de naturaleza.
El martes retomamos la faena. Puri me puso al corriente, ella ya llevaba dos semanas de adelanto.
Berta no está. Es la protagonista de la historia «Dios también duerme la calle» . En todo Agosto no ha aparecido a recoger su comida, ni a echar las migajas a los gorriones. No sabemos nada de ella. Nos tememos lo peor. Me ha causado tristeza. No sé… la soledad es tan triste…, es tan absorvente… Te llena todo tu espacio, te inunda toda tu vida y no te da tiempo ni de avisar. Tenía nuestro teléfono…, sabía que contaba con nosotros… Ella contaba con Dios…
Está como siempre. Aunque con una brecha en la ceja izquierda: «Me emborraché y me golpeé con una esquina. Cuando vas bebido corre más la cabeza que los pies». Pero no fue al médico, ¿para qué?… «Llevo cuarenta años en la calle y he sobrevivido». ¡No vas a venir tú ahora a enseñarle lo que tiene que hacer…! (Otra vez en conflicto lo urgente con lo importante)
Martes, 24 de Julio de 2007
Era el tercer martes consecutivo que pásabamos por allí y volvía a estar en el mismo banco «durmiendo el periódico». Así que hoy nos hemos decidido. Me he acercado yo primero. He tosido para ver si no estaba muy dormido y me quería atender. Y me ha atendido. He buscado una excusa para entablar una conversación, si él quería. Y ha querido. Al cabo de un rato me he presentado y enseguida Puri también se ha acercado. Nos ha dicho su nombre, Jordi. Según nos cuenta lleva más de tres años en la calle. Lleva una bolsa de deportes y también tiene una muleta: Dice que está pendiente de que le operen de la cadera, pero no sabe aún cuando. De vez en cuando pasa por el hospital y le hacen filtraciones, pero ya lleva tantas que no le hacen nada. Para ser el primer día que hablamos con él, nos ha contado muchas cosas. Nosotros, por nuestra parte, le hemos comentado que somos de Arrels y un poco lo que hacemos. Nos hemos despedido, no sin antes pedirle permiso para saludarle otro día que nos veamos. Ha dicho que no tiene inconveniente. Calculo que Jordi no tendrá muchos más de 50 años.
Por lo demás no ha habido novedades a destacar. Aunque es posible que pronto tengamos que hablar de Pablo, un ex-sargento que ya se ha quedado sin una paga que tenía por un accidente laboral… Según nos dijo 52 años.
Martes, 17 de Julio de 2007
Martes, 10 de Julio de 2007
¡ Otro día nos vamos a la playa!

Ha sido un día bastante tranquilo. Hemos hablado con muy pocos. Unos, porque dormían y a otros porque no les hemos visto.
Pareciera que algunos se hubiesen ido a la playa….
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JUAN JOSE
Nos cuenta que el jueves -no sabe cómo- se le perdió el Carnet de Identidad y la Cartilla Sanitaria. Los llevaba en el bolsillo de la camisa y, al agacharse, se le debió caer. Pero no parece muy preocupado.
Hace tiempo, cuando consintió hablar con nosotros (bueno, con la primera que decidió hablar fue con Puri. Hasta entonces nos había echado con cajas destempladas), Puri y Miquel le acompañaron a hacerse el DNI. Esto fue hace ya más de un año. Y hace unos meses le gestionamos los papeles de la seguridad social. Entre medias se le ha tramitado la PNC (la Pensión no Contributiva), aunque ha trabajado de todo y se ha recorrido casi toda España.
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PACO
Paco hoy estaba dormido en su puerta de persiana. No le hemos despertado. Pero hemos hablado con un vecino que, al vernos, se ha levantado interesándose no fuera que se sintiera mal. Pero no, Paco simplemente dormía.
Aprovechando el momento, el vecino nos ha contado cosas de él. De cuando todo aquel barrio estaba cubierto por barracas. Paco ya vivía allí en una de ellas. Esto hará ya más de 20 años. Le dieron un piso, pero al poco tuvo problemas con su familia y se volvió a su antiguo espacio, pero ya no había barracas. Desde entonces, aquí está. Hasta que le abran la puerta de persianas y tenga que buscarse otro rincón.
Todo esto nos lo contaba el vecino. «No, hambre no pasa. Aquí todo el mundo le saluda. Algunas veces le falta Ventolín, y lo pasa mal hasta que encuentra a alguien que quiera comprárselo. El da el dinero, es la farmacéutica quien no le daja pasar a la farmacia».
Miraremos si hay Ventolín y le llavaremos y así a lo mejor podemos empezar a hablar de enfermedades y de médicos.
El martes dió mucho de sí, pero no dije nada en concreto, sólo filosofías. Y había muchas cosas y muy concretas para decir. Comenzaré por Juan José y luego seguiremos por Gerardo y, por primera vez, hablaré de Gil.