Una buena amiga, de mi tierra, siempre tiene una palabra comprometida con su/nuestra fe. Hoy me ha enviado esta felicitación de Navidad y yo quiero compartirla con todos:
¡Que no se acabe la esperanza! ¡Que no se acabe la Navidad!
TU VOZ HECHA SILENCIO
Ya vienes. Te espero. Te espero con ganas.
Sé que estás cerca, muy cerca. Pero callas.
Te pregunto. Exijo tus palabras
y hasta tus soluciones,
pero callas.
En el silencio de la noche
-mía y del mundo-, callas.
¿Callas?, ¿o es que no atisbo a encontrar tus señales,
a entender tu lenguaje o a captar tus palabras…?
“Un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre”
Esta es tu Palabra y tu lenguaje;
estas son tus señales.
Esto es el TODO, envuelto en la nada.
¡Tu voz hecha silencio! Leer el resto de esta entrada »










