¡Vaya día!
No es que haya habido nada especial, pero, no sé, es uno de esos días que te dejan un regusto amargo en la boca: Sigue leyendo

No es que haya habido nada especial, pero, no sé, es uno de esos días que te dejan un regusto amargo en la boca: Sigue leyendo
Ayer cumplió años mi compañera de equipaje, Mari Carmen. Es mayor que yo, me lleva ¡diez días!. Ella es la que trabaja. Yo soy prejubilado de Telefónica, que me ha permitido dedicarme a esto de conocer y estar con la gente que está en situación de sin hogar y me encuentro a gusto haciémdolo. Volviendo a Mari Carmen. Ella es trabajadora familiar y está en un materno en la Mina. Intentando que jóvenes madres gitanas aprendan a cómo tratar a sus bebés y qué comidas y hábitos han de adquirir. Es otro mundo, aunque hay muchos parecidos y los compartimos. Las experiencias mutuas nos ayudan a aceptar mejor la cara injusta y dura de la exclusión. Y a consolarnos….