Luego de haber visto comulgar a Juan, algunos días después, leía en titular: «Rouco firma el cierre de la parroquia roja de Madrid». http://www.sancarlosborromeo.org/
Luego de haber visto comulgar a Juan, algunos días después, leía en titular: «Rouco firma el cierre de la parroquia roja de Madrid». http://www.sancarlosborromeo.org/
Hoy he visto comulgar a un borracho. Algunos le hubiesen pedido credenciales sobre qué de limpio tuviese el alma. Y no tanto de cuán de roto tuviese su corazón y su vida. A mí, al verlo, se me conmovió el alma y mis ojos se humedecieron de ternura. ¡Bienaventurados los borrachos porque de ellos es el Reino de los Cielos!.
Ayer me discutí con unos amigos. Resulta que no admiten que haya otros, de otros paises: Les molestan. Y pasa lo de siempre: los que menos tienen siempre compiten con los que menos tienen.
A los que tienen mucho, los que tienen poco no les molestan, porque normalmente no están. No les ocupan sus casas, ni sus médicos, ni sus cafeterías. Antes de que lleguen, ya se encargan de limpiar el sitio… de lo que sea o de quien sea.
Podemos hablar de «moros», de gitanos, de rumanos… pero también de la gente que está tirada en la calle.
Y los que tenemos menos, nos peleamos con los otros que tienen tan menos que nosotros. Y no nos enteramos de que el problema está en lo que se llevan los otros que tienen mucho más.
Lo que más me jode es que los que tenemos menos deberíamos entender mucho mejor a los otros que tienen aún menos que nosotros…. y juntar nuestros derechos para exigírselos a los que tienen más…
Nos hace falta «ver» a las personas, aunque estén escondidas en sus miserias… A lo mejor seríamos más complacientes…