Pobresa a Catalunya

El 26 de Junio de 2008, Tv3 emitió en su programa de «Les Matins» una mesa redonda con Jordi Roglà, director de Cáritas Barcelona, Antoni Sansalvador, Presidente del Banco de Alimentos de Barcelona y de Ramón Noró, Director de Comunicaciones de la Fundación Arrels.
Se trató el cómo la crisis económica actual está ya repercutiendo y repercutirá en las personas en situación de exclusión.
He recogido en este vídeo sólo la intervención que tuvo Ramón Noró en lo que hace referencia al colectivo de personas que están en la calle.
Destacaría una frase que dice Ramón: «Nosotros notaremos la ola de aquí a dos o tres años».
Es lo que pasa con el colectivo que tratamos. Las crisis y el no poner medidas preventivas, desplazan a la gente, primero a la pobreza que, luego, al cabo de, eso, de dos o tres años, se convierte para algunos en exclusión.
También destacaría que si en estos años de bonanza económica no nos hemos acercado ni tan siquiera a las medias europeas en cuanto a lo que se presupuesta para lo social, sino que, muy al contrario, las diferencias se han hecho más grandes, ¿qué pasará ahora?.
Y no nos equivoquemos, la exclusión necesita dinero, recursos y medios.

Dit i Fet. Siguen

En Diciembre escribí en este blog el manifiesto que varias entidades firmaron para evitar el desalojo de la Entidad Dit i Fet. Constituida por 17 personas que habían vivido en la calle.
Regularmente hay entradas al Blog interesándose por la situación de estas personas.
Lo he preguntado a Esglessia Plural y me han contestado que tanto por parte de la Parroquia, como por los de Sant Egidi, al final pensaron que ya encontrarían una alternativa para esta Entidad.
Lo que ahora me gustaría valorar es que:
– En aquel momento, sí había una decisión de llevar a cabo el desalojo.
– Que siempre el pobre, aun en la Iglesia, es el que pierde.
– Y que si no se ha hecho, es por lo de siempre: Por no quedar mal ante tanta avalancha de medios de comunicación y de presión popular que se les echó encima.
Pero no me fío. Las cosas se quedan paradas y es cuando se suelen relanzar.
La información está dada y actualizada a día de hoy.
Estaremos al tanto.

VACACIONES LA RUCA 2008

La diferencia entre llevar de vacaciones a 56 personas en situación de calle y las que se han hecho en la Ruca, es que en la Ruca hemos estado de vacaciones:

Antonia, María, Salvador, Miquel, Antonia, Jose, Joan, Manuel, Ignasi, Anna, Núria, Josep, Ana Mª, Luisa, Puri, Pere,  Cristina, Mariona, Miquel, Jacqueline, Enrique, Eleuterio, Enrique, Lorenzo, Gabriel, Toni, Sergio, Miquel, José, Francisco, Jaume, Francisco, Mesrop, Jose, Pere, Juan, Anna, Marta, Joana, Sonia, Pere, Jaume, Imma, José Mª, Esther, Bob, Josefina, Ramona, Stere, Pedro, Juan Carlos, Emilio, Enric, Doménech, Joaquín, Juan, Rafael, Angel, Rafa, Antonio, Juan, Miquel, Alfredo, Joan Lluis, Pedro, Arturo, Andreu, Angel, Enrique, Genaro, Josep, Juan Antonio, José, Josep Mª, Anna, Bea.

Detrás de cada una de las 76 personas no sólo hay un nombre, sino un rostro concreto. Una vida que está llena de algunos éxitos y de muchos fracasos que hemos compartido.
Y es a partir de ahí, a partir de conocernos, que sus carencias -carencias que todos llevamos sobre nuestras espaldas- las comprendo mejor y me cuesta menos aceptarlas. 

¿Dificultades? ¡Claro! ¿Y quién no las tiene en la convivencia entre personas?

¿Problemas? Algunos hubo. Normal, cuando estamos hablando de vidas machacadas.

Pero los problemas son menos y las dificultades más llevaderas cuando conoces, cuando te sientes cercano.

¡Y aprendes! ¡Y te emocionas!:
¡Ver vidas tan rotas que aún son capaces de reir y de luchar…!
¡Y que tú sabes -te imaginas- cuánto les cuesta salir…!
Pero que ves que ellos lo intentan una y otra y otra y otra vez…
Tantas como tú estés dispuesto a estar a su lado…
¡Y te sientes tan a su lado allí….!

Y es por eso que me he sentido feliz al ver feliz a Josefina.
Nunca la había visto tan locuaz.
Tiene ya los setenta cumplidos y muchos años de vivir en la calle.
Como una niña quinceañera, tuvo humor y cercanía para gastarme una broma:
¡Me quitó por sorpresa la gorra que llevaba! y se alejó corriendo a pasitos cortos con su bastón que le aguanta el equilibrio, exhibiendo una risa cómplice que a mí me cautivó.
Al día siguiente Josefina se atrevió por primera vez en su vida a bañarse en la piscina.
Por la tarde repitió ilusionada.

Cuando el domingo nos despedíamos, aún no sabía si José Mª esa noche volvería a dormir en la calle o pediría dormir en pensión.
Hace unas semanas, desde la calle, solicitó una plaza para venir de vacaciones.
Y vino. El martes, 17, a las nueve en punto, allí estaba como los demás.
Sólo que él esa noche venía de dormir en cualquier banco, cubierto con cartones.
Fue genial la última noche, cuando, en la última fiesta, se arrancaba con Bea por «sevillanas».

Y he vuelto a comprobar lo duro que debe de ser dejar de beber cuando tu cuerpo te lo pide y tu alma no tiene razones para impedirlo: Las noches de insomnio, los nervios, los ataques…
Pero, aún y así, las ganas de vivir, de reir, de participar, de ser alguien… aún y a pesar del vino…

Algo «importante», más allá de lo «urgente», se remueve en las personas cuando se crea una convivencia de igualdad, de participación y de respeto que les hace sentir que son alguien capaces de reir, de vivir, de transformar…

Enrique Richard

ONG PROYECTO7. El Frazadazo

 

En el blog de ONG Proyecto7 está el video de lo que fue el El Frazadazo. Merece la pena verlo. Más de 200 personas en situación de calle se manifestaron por las calles de Buenos Aires. Pero no consiguieron que la ministra los recibiera.

Martes, 10 de Junio de 2008

Paco

Paco sigue en la residencia. Nuestros compañeros de Arrels que están en el equipo de residencias, van yendo a verle periódicamente. Ellos nos dicen que está bien y que sigue hablando por los «codos».

Para leer más sobre Paco

Gerardo

Gerardo ha seguido yendo y viniendo de la Plaza a la Llar. Ahora toca Plaza. No sabemos hasta cuándo.
Nos lo dijo un día mientras estaba sin beber: «Tengo 53 años ¿y qué hago aquí, sin hacer nada?» 
Y ves que sin beber también se siente mal, porque piensa en todo aquello que le ha roto por dentro y no es capaz de salir… Y vuelve a la Plaza a beber, a olvidar y a malvivir.
Mientras Gerardo no sea capaz de encontrar «razones», siempre volverá a la Plaza.
Y nosotros volveremos a por él.

Para leer más sobre Gerardo

LUIS HA VUELTO A LA CALLE

«Porque la calle, Enrique, es dura y se pasa muy mal;  pero al mismo tiempo me llamaba y estuve a punto de quedarme. ¿Por qué será?…»

Esto era lo que Luis me contaba hace ahora un año.
Hoy, Luis, no ha aguantado y al final se ha dejado llevar por la llamada de la calle.

Me  lo dijo el martes Ester:

– Luis ha llamado y ha dicho que ha dejado la pensión y que ya está en la calle.

Quienes conocemos a Luis, temíamos que entraba en lo probable el que esto pudiera ocurrir. Pero, ahora, el hecho no dejaba de ser una mala noticia.

Era a mediados del 2004 que Luis decidió dejar los alrededores de Sants.
Ester, yo y, sobretodo, Marisol habíamos tenido bastante que ver en ese proceso que ya venía de otro año más de seguimiento en la calle.
Y, desde entonces, Luis tenía su PIRMI, había intentado algún trabajo -con poco éxito, por cierto- y dormía en pensión.

Pero los procesos no son cuentos de hadas. Los hay que terminan mal. O, mejor dicho, terminan no de la manera que a ti te gustaría que terminasen.
Y por mucho que te pongas corazas, en este juego de las relaciones humanas o te implicas o el tema como que suena a falso. Es lo que hay.
Por eso me sabe a fracaso el que Luis ya no esté en la pensión y que se haya interrumpido un proceso en el que yo tenía puestas mis esperanzas, soñando que Luis podría crecer en autonomía hiciese falta el tiempo que hiciese falta, pero sin marchas atrás. Las marchas atrás duelen, aunque quieras hacerte el fuerte.

Ya sé. Yo mismo lo he dicho muchas veces: Hay que estar, sin prisas, sólo estar, sólo acompañar…, es él quien nos ha de marcar los pasos a dar. Pero, cuando ocurre… y el proceso se rompe… te lo sientes. Y pienso que hasta es bueno que me lo sienta.
Pero por encima del sentimiento, por encima de lo que yo pueda sentir, debe de prevalecer la voluntad del otro, de lo que el otro tenga decidido. Y ahora toca seguir esperando… y seguir estando… cerca…, para cuando él decida ir más allá…
Y, entre tanto, en esta espera, también sería bueno preguntarnos si no nos habremos equivocado en algo. Sin violentarnos ni flagelarnos; pero pensando que tampoco nosotros somos perfectos: Revisemos.
El que se haya ido no debe angustiarnos, pero tampoco nos debe dejar impasibles. Como si nos diera lo mismo que hoy Luis esté en una pensión y mañana esté tirado entre cartones: ¡Se trata de Luis! (del mismo modo que cuando se trata de Pedro o de José o de cualquier otra de las personas de las que vamos conociendo en Arrels: Como personas, ¡somos únicas!).

El martes anterior había estado en el Centre Obert y habíamos jugado una partida de ajedrez. Hablamos, pero no le noté nada que delatara de su futura decisión. Incluso habíamos quedado para tomarnos un café el martes siguiente. Lo hacíamos con cierta frecuencia. Pero se le debió olvidar. O a lo mejor llamó a Ester precisamente para que no le esperase… ¡Vaya usted a saber…!  (¡Já! ¡Y yo que me lo crea…!)

Ahora no sé donde está. Espero que venga por Riereta de vez en cuando. Al menos para ducharse. Aprovecharía para hablar con él y saber cómo se encuentra.
Mientras tanto, ahí estaremos, esperando… a lo que él decida.
Y, al mismo tiempo, ¡sin agobios!, dedicar un tiempo a preguntarnos: «¿Y qué será lo que necesita Luis?». Que no sea siempre culpabilizar al otro…

Enrique

 

ONG PROYECTO7. Buenos Aires 3 y 5 de Junio 2008

He abierto en este blog una ventana para la gente en situación de calle en Buenos Aires a través de la ONG Proyecto7.
Horacio Ávila me mandó sendos comunicados que me gustaría que leyéráis. «3 de Junio 2008» y «5 de Juni 2008» 
Es la lucha por la supervivencia y los derechos más elementales.
Espero que Horacio nos siga poniéndo al día de su lucha por cambiar la realidad de las personas que malviven en las calles de Buenos Aires.
Gracias. Y, desde aquí, un abrazo, para Horacio y para todo el equipo de ONG Proyecto7.

Enrique

 

ARRELS FUNDACIÓ SALE EN TV2

El domingo, día 8 de Junio, TV2 hizo un reportaje sobre Arrels dentro del programa Pueblo de Dios, titulado: «Arrels, raices para una nueva vida»
La verdad es que está muy bien tratado el tema y con mucha dignidad.
Del reportaje recojo en este video, el trozo que dedica a lo que Puri y yo venimos haciendo todos los martes, acompañando a la gente en las calles de Barcelona.

¿Cuál es el problema? (V)

– ¡Es que bebe mucho…!
– ¿Y…?
– ¡Es que huele mal…!
– ¿Y…?
– ¡Es que siempre está sucio…!
– ¿Y…?
– ¡Es que molesta a los otros…!
– ¿Y…?
– ¡Es que el recurso no es el adecuado para él…!

¿No fuimos a la calle a por él…?
¿No era a él al que buscábamos…?
¿No fue en él en quien nos fijamos porque siempre estaba bebido y olía mal y nunca se duchaba…?
¿No era él que queríamos que viniese…?
Y ahora que le tenemos…, después de tanto tiempo de estar esperando a que quisiera venir, ¿ahora no sabemos qué hacer con él?

Si cuando le vimos y le dijimos que viniese, ¡ya era así!
Si cuando le vimos y nos dijo que venía ¡no le pusimos condiciones!
¡ni que dejase la bebida, ni que fuese limpio, ni que dejase de oler…!

¡Queríamos al que nadie quería!

Y ahora que le tenemos ¿le echamos las culpas? ¿de qué?

Ver los otros ¿Cúal es el problema?

 

Martes, 3 de Junio de 2008

«La señora de los ojos claros»

  • Incorporo a «Historias de la Calle» a una señora a la que llamaremos «La señora de lo ojos claros»
    Hoy hemos hablado por primera vez con ella.
    Hace unos días nos avisaron de que por aquellos alrededores vivía y dormía una señora que, aunque en realidad no molestaba, iba muy sucia, siempre estaba bebida y hablaba sola y con todo el mundo, pero nadie se la escucha de verdad.
    Hoy estaba sentada en un banco. Llevaba un abrigo, aunque los demás vestimos ya con camisa corta de verano. Se notaba que hacía tiempo que no se duchaba ni se cambiaba de ropa.
    Puri se ha sentado a su lado y nos hemos presentado: «Alguien nos ha hablado de tí y queríamos conocerte». No ha hecho falta nada más y se ha puesto a hablar sin parar. De todo lo que decía lo que más se le entendía era el euro que nos pedía para más cerveza. Pronto acabaría las dos latas que tenía en ambas manos y no habría más remedio que sustituirlas.
    «La señora de los ojos claros» no está bien o está muy bebida, pero simpre ríe, quiere olvidar lo feo de la vida. Y tiene una obsesión: los ojos y que éstos sean claros.
    Después de un rato, nos despedimos. Le recordamos nuestros nombres y nos fuimos: «Hasta otro día».
    Será difícil la relación, pero habrá que «estar» con ella.
    «La señora de los ojos claros» es de aquellas personas por las que Arrels apuesta y sólo por ella merece que nosotros estemos ahí, en la calle, para estar y esperar, confiando, ¡cómo no!, en su capacidad de transformar.
    A mí, al menos, ya me ha empezado a cambiar por dentro. 

Para leer más sobre «La Señora de los ojos claros»

Raul

  • Tenía ganas de hablar ya de Raul.
    Antes de nada la buena noticia: Raul accedió a irse del banco y está en pensión.
    Después de lo último escrito, un día, en la plaza, estando hablando con él, se desplomó y cayó al suelo. Raul, entre otras cosas sufre de epilepsia. Menos mal que estábamos a su lado y yo me dí cuenta de que algo no iba bien y pude aguantarle mientras se desplomaba.
    Llamamos al 061 y la verdad es que la respuesta fue muy rápida y se lo llevaron al clínico. Luego, por la tarde, ya de noche, le dieron el alta; pero Miquel ya había movido palillos desde Arrels y los servicios sociales del Ayuntamiento le tenían reservada una plaza en el albergue de la Zona Franca. Al menos que no pasara la noche en la calle y, si quería, podía seguir allí.
    Pero Raul no quiso. Es a lo que ya nos tenía acostumbrados. A la mañana siguiente se volvió a su banco. Esto era en Enero.
    A mediados de Febrero la cosa comenzó a cambiar.
    Un día le reservamos habitación en una pensión. Dudábamos en si iría, pero esta vez fue.
    Desde entonces, y ya estamos en Junio, duerme bajo techo y come dignamente.
    Al principio le seguíamos viendo por su banco y le costaba acercarse a Riereta, pero poco a poco ha ido cambiando y se ha integrado en los juegos del Centre Obert, se ha visitado por los médicos y se está controlando. Siempre más o menos. Sigue pidiendo hasta la saciedad, pero contra el defecto de pedir, muchas veces está la virtud de no dar. Pero lo cierto es que se ha producido un cambio de actitud que todos valoramos.
    Anna, su trabajadora social de Arrels, un día nos contará sus sensaciones. Hace poco me contaba que estaba encantada de este proceso.
    Son las miradas dulces de este trabajo, después de tantos agobios y de no tener respuestas.

Para leer más sobre Raul