LOBO BUENO Y LOBO MALO

Gabriel nos tenía olvidados

Una persona me preguntó que, entre un lobo malo y uno lobo bueno, quién ganaría en una pelea. Yo inocentemente le contesté que el lobo bueno, pero él me respondió que el que mejor estuviese alimentado.
Ante esa respuesta no pude por menos que hacer una comparación con los tiempos actuales en los que el lobo malo ha sido alimentado por la corrupción, tanto de un lado como del otro, así como por la falta del movimiento del capital para la elaboración de empleo.
El lobo bueno tiene la ocasión de alimentarse con la sabia nueva de los indignados siempre que luche contra el lobo malo con sus mismas armas y en su mismo campo de batalla.
Estamos de acuerdo en que vivimos en una sociedad capitalista y por lo tanto consumista, cosa que hace que el estatus se mida por las pulgadas del televisor que se tiene o si el coche es nuevo o de segunda mano. Esa falta de medios de consumo que ahora tienen los millones de parados, es la comida que le haría falta a los indignados si se aclararan las ideas y se presentasen a las generales demostrando que se puede hacer una revolución incruenta y por lo tanto pacífica.
Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo. Pues el punto de apoyo tendría que ser el paro, independientemente de ser de izquierdas o de derechas. Tan sólo hacen falta personas que crean sinceramente en sus ideas y las lleven a cabo

Gabriel

La cuadratura del círculo

Vuelve a escribir Gabriel

De matemáticas ni “papas”; por tanto hallar la forma de transformar un círculo en un cuadrado, resulta para mi capacidad poco menos que imposible.
¡Pero…! (y siempre hay un pero, sobre todo para quien quiere llevar siempre la razón) si cambio una parte de la sociedad o del globo terráqueo por el círculo y la otra por el cuadrado, veo que, en teoría, es posible. Ambas partes son geométricas, por tanto pertenecen a un mismo tronco. Así que, con ligeros cambios posibles de valores, tanto de una parte como de la otra, es factible la unión de ambas, formando un cuadrado perfecto.
¡Pero…! ¿quiénes son los guapos que, una vez resuelto el problema sobre el papel, lo lleva a la práctica? Yo, ni idea tengo; pero si hace falta ayuda, pues, eso, me explicas la solución y si hace falta empujar del carro, pues me avisas.

Gabriel

GABRIEL PONE NOTAS Y ANOTACIONES DE UN CONGRESO

Gabriel estuvo en Madrid en el 1er. CONGRESO DE PARTICIPACIÓN 2010 DE PERSONAS EN SITUACIÓN DE POBREZA Y EXCLUSIÓN SOCIAL y nos escribe sus impresiones.

Congreso de Participación 2010 - de Personas en Situación de Pobreza y Exclusión Social

Proyectos, compromisos y esperanza.
Tolerancia hacia las diferentes formas de ser de las personas, reconociendo que somos vistos por los demás, siendo tolerados por ellos, como iguales. Todo ello independientemente de su condición administrativa, anteponiendo el respeto hacia la persona a su condición social.

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HISTORIA DE UN CAJERO, LÉASE YO

Hacía tiempo que Gabriel nos tenía abandonados.
Estaba callado, no sé si para bien o para mal, él sabrá.
Hoy resurge y aparece. Nos alegramos.

Historia de un cajero, léase yo, que mis puertas abren y cierran al cabo del año cientos de persona bien olientes que sacan, de su mucho o poco saldo, el dinero que necesitan. Las hay de todas clases y diferentes según los días de la semana. Algunos miran con recelo a quien encima de un cartón duerme, o lo hace ver, protegido del suelo. Las opiniones y gestos son desde la sensibilidad de quien le ofrece dinero para un café mañanero, a quien hace los ademanes de un olor que no le gusta, del que entra con miedo a la posible reacción del que está tendido y, ¡cómo no!,  del que, con la cara vuelta y tapado con su manta, resuena, como radio al oído, el entrar y salir, la introducción de la tarjeta y la salida del dinero a la vez que presiente la última mirada cuando se guarda el dinero.
Hecho de menos a muchos de mis anteriores inquilinos, sobre todo en estas fechas en las que el frio aprieta. Unos, seguro que habrán muerto, otros, habrán cambiado de residencia y, otros, pues la verdad no sé, pero lo que es seguro es que, mientras mantengan cajeros sin cerrar, me serán muy bien venidos e intentaré, sin nada que preguntarles, darles todo el calor que pueda.

Gabriel

FELICIDADES POR EL NIETO

Navegante trotamundos, Gabriel pensó que la vida era gratis, hasta que un día le pasó factura y se encontró en la calle

Me he enterado que alguien relacionado con Arrels ha tenido un nieto. Cosa que, bien creo que sabe, me alegro.
Antes de que tenga uso de razón ya tiene asignado una serie de derechos. Derechos que, en el transcurrir de la vida, siempre le acompañarán.
De la manera que le sean necesarios, los ira reclamando según vayan transcurriendo los avatares de la vida.
Habrá algunos de los que ni siquiera sabrá que existen, porque estará en un lado de una linea divisoria virtual en la que su vida transcurrirá de una manera, entre comillas, normal.
El hecho de ser autosuficiente, te hace obviar a quienes están al otro lado de la linea y que, sean por los motivos que sean, ellos sí necesitan de los derechos que por cuna tienen y necesitan.
El olvido de los derechos no necesitados, hace muchas veces despreciar al que le hace falta, poniéndole precio y exigencias.

Gabriel

Querido Gabriel:
En primer lugar darte las gracias por tu felicitación. El nieto es una alegría que nos ha llegado y nos ha colmado de felicidad: Te enviaré una foto.
Luego agradecerte tus palabras, porque ellas nos hacen pensar a los que estamos
“en un lado de una linea divisoria virtual en la que su vida transcurrirá de una manera, entre comillas, normal“.
Tenemos nuestros derechos tan de por la mano, que hasta algunos los ignoramos por tan asumidos que están y nos olvidamos de lo necesitados que son esos mismos derechos para otras personas.
Hablamos de las personas que están durmiendo en la calle con tanta frialdad…, como si esa situación fuese tan normal: “A éste le doy alojamiento y a éste no”: la eficiencia.
BANCO ANTI-INDIGENTE
Pero yo no me puedo (ni me quiero) hacer a la idea de que algún día mi nieto tuviese que dormir en la calle, se me revuelve el estómago, me hace daño el sólo pensarlo; pero lo cierto es que hoy, ahora, hay mucha gente que está así.
Y no se buscan sus derechos, sólo se busca tapar a las personas, porque no gustan, porque estorban: dar derechos cuesta dinero.

“Hay muchos en el Raval”, dicen, (siempre han sido demasiados y ahora hay más. Como era de suponer la crisis y el paro dejó más excluidos en la cuneta) “y molestan”
Y se ponen bancos “anti-indigentes” (¡manda huevos la palabra!):
“Ya en el Raval no podrán dormir”. (Y se quedan tan tranquilos).
No dormirán en bancos, pero ¡digo yo que en algún lugar habrán de dormir! y lo seguirán haciendo en la calle, porque el poder adquisitivo (si es que tienen alguno) de estas personas no les llega para una pensión y en Barcelona las plazas de albergues no han aumentado y ya antes faltaban y han sido siempre insuficientes e inadecuadas.
Y tendrán que seguir meando en la calle, aunque hayan puesto artilugios para impedirlo, porque urinarios públicos no hay en Barcelona y el Ayuntamiento tampoco los ha creado ahora para dar soluciones. ¿Y quién los admite en su casa o en su establecimiento o en su bar… para usar sus aseos?
Y seguirán oliendo mal, porque en Barcelona hay duchas sólo para 60 diarias y para conseguirlo hay que hacer turnos de bien mañana o pedir tanda la tarde anterior con dobles desplazamientos.
Es cuestión de dinero; pero ruego a Dios que mi nieto no haya de caer en manos de la eficiencia de los servicios sociales.
Y un deseo: Ojalá que mi nieto, aunque no necesite de según qué derechos, sepa que los derechos son de todos y que toda persona debe tener acceso a lo que son sus derechos y que nadie, ¡¡NADIE!! debería poder quitárselos y, por último, que nunca se conforme y luche siempre por conseguir los derechos, aunque no sean los suyos.
Un abrazo.

Enrique

CUAL ES LA CUESTIÓN

Navegante trotamundos, Gabriel pensó que la vida era gratis, hasta que un día le pasó factura y se encontró en la calle

Creer o no creer.
Yo creo en mí, pero por saber quién y qué soy.
Si la experiencia es la madre  de la ciencia, debe de ser cierto que, en cierta manera, esa es una de las cuestiones.
El “yo sólo sé que no sé nada”, de las cuestiones que trata la ciencia, como le da igual tratando del ser o no ser, buena parte de la verdad es mejor no saber nada; ¿para qué?.
Si tú vives feliz, lo serás trabajando o en la calle. Y si tienes ciencia y saber, sufrirás y, si no, ¿para qué sufrir?
Tú puedes aprender si de ello tienes ansia, es como faltarte algo. Si lo haces,  es tu opción, no pudiendo enseñar a quien su experiencia le dice que tú no eres igual que él, aunque sigáis siendo personas los dos.

Gabriel

¡¡Buen provecho en El Bulli!!

Navegante trotamundos, Gabriel pensó que la vida era gratis, hasta que un día le pasó factura y se encontró en la calle

Es agradable la noticia de que a un restaurador, que juega con los alimentos para satisfacer las papilas gustativas de sus clientes, que hasta esperar más de un año deben de aguantar para sentarse a la mesa para, además, pagar 200 o 300 euros, en estos días hemos oído o leído que le han concedido otro importante premio.
Sobre todo para, junto a la risa que le debe suponer que poco más de esos euros cobran cientos de miles de personas y es que, aunque parezca reivindicativo el caso, más de uno, que no luce bermudas en ningún yate, pero que hasta hace poco, siendo un obrero, presumía de haber ido a las islas griegas, tampoco le hubiera importado el experimentar sensaciones nuevas en el paladar; pero ¡hete aquí! que una serie de impedimentos, entre ellos la falta de trabajo, le ha hecho poner los pies en tierra firme y ver más de cerca los 400 euros del paro que no la comida en este templo del comer.
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