Manifestación contra la Ley de Extranjería

(Esta información está tomada de la web Redes Cristianas)

LA LEY DE EXTRANJERÍA NOS HACE DESIGUALES.Manifestación
ESTAMOS A TIEMPO. ¡PARÉMOSLA!

Madrid, sábado 20 de junio, 18hs
Salida: Intercambiador Metro Aluche
Convoca: Ferrocarril Clandestino

Somos iguales. Hombres y mujeres, negros y blancos. Nos lo enseñan en la escuela. Lo comprobamos cuando nos hacemos amigos de Malik, Sumi, Carmen, Vladimir o Chin-tao. Somos iguales. Y, sin embargo, el anteproyecto del gobierno de reforma de la Ley de Extranjería no dice lo mismo: ahonda en la institucionalización de la desigualdad.

Unos podemos caminar por la calle sin miedo, sin que nos pidan la documentación y nos detengan si no la llevamos; podemos vivir con nuestros padres e hijos y cuidarlos; podemos trabajar con contrato (y sin la vulnerabilidad que conlleva su ausencia); podemos cometer faltas administrativas sin que nos encierren 60 días en una pseudo-cárcel; los migrantes, no. Y somos iguales. Pero no en derechos.

ManifestaciónLa crisis no es una desaparición repentina de la riqueza social producida, sino un colapso del actual modelo de acumulación basado en la producción de desigualdad y la competencia. La riqueza que hemos producido entre todos, en este mundo globalizado, sigue estando ahí y el problema es su reparto desigual. No será deportando inmigrantes a sus países de origen, es decir, exportando desempleo, como saldremos de esta crisis. Podemos descubrir que tanto unos como otros producimos riqueza y preguntarnos dónde demonios está esa riqueza, quién se la quedó.

Autóctonos e inmigrantes, con papeles y sin papeles, podemos unirnos como iguales y buscar juntos otra salida a la crisis que no pase por la guerra al otro.

Un pequeño paso en esta batalla es parar el anteproyecto de reforma de la ley de extranjería. ¿Nos atreveremos?

¡Acude a la manifestación! ¡Corre la voz!

Más información y manifiesto: http://www.transfronterizo.net/spip.php?article133

REIVINDICAR LOS CAJEROS

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Las personas que viven en la calle difícilmente desvelan el lugar en dónde duermen.
Es éste seguramente su secreto mejor guardado.
Hay quienes durante el día recorren la ciudad buscándose la vida:

-“Desayuno en el Ejército de Salvación. Cojo el bocadillo en las monjas de la Sagrada Familia y luego marcho a las Leonas para que me den de comer”.

Hay otros que se pasan el día buscando chatarra.
En el mercado de los chatarreros el hierro se cotiza a 5 céntimos de euro el kilo. O, lo que es lo mismo, se necesitan cien kilos de hierro para ganar 5 €… ¡Y no podéis imaginar la competencia que existe! Claro que el aluminio se paga mejor. Aunque en este momento desconozco a qué precio se cotiza.

Y hay también algunos que se pasan el día en su banco, viéndolas venir.

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MARTES, 2 de Junio de 2009

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Paco

Hacía tiempo que debería haberlo dicho: Nuestro amigo Paco, «el dueño de su castillo», nos dejó.
Murió un día de Marzo, con 73 años de vida a sus espaldas ya cansadas de tanto batallar.
Murió en la residencia en donde vivía desde Noviembre del 2007.
No pudo volver a su esquina como era su deseo, pero estaba mejor allí, más cuidado, más mimado. Su hermano le iba a ver periódicamente y se fue acompañado de su familia.
A Puri y a mí nos deja un ‘huequito’ en el alma.
Siempre le recordaremos con cariño.

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Esteban

¡Ay, Esteban!. Sigue en su banco.
Él mismo nos dice que es banquero, porque tiene un banco para él solo, nos reimos.
Los vecinos le siguen cuidando, pero a veces surgen conflictos.
Lo hacen tan suyo «el mendigo», tan de su posesión que aparecen envidias y celos.
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UN TROZO DE PAN CON ALGO…

¿Vacío o lleno?

La crisis se empieza a notar en la calle.
Gente joven que se ha quedado sin trabajo se añaden a las colas del pedir ‘un trozo de pan con algo… ‘
Al verte, se les llena el rostro de esperanza. Alguien de los veteranos les ha hablado de nosotros:  «Ellos te ayudarán».
Y te vienen a hablar…
A menudo son extranjeros, sin papeles… Son los primeros en esa lista macabra e injusta que ya empiezan a llenar nuestras calles. «Me quedé sin trabajo. Ya no tengo dinero para pagar el próximo alquiler y mi compañero de habitación me echará…» «Necesito un par de euros para comer…»
Te lanzan las demandas como sí tú tuvieses la varita mágica para solucionar sus problemas. Y te sientes mal, porque tú no eres ningún ángel benefactor, ni llevas escondida en la manga la carta ganadora.
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LA INDIGNIDAD DEL INDIGENTE (2)

Hace unos días escribía mi dolor, mi emoción,
mis sentimientos encontrados ante Alfredo
en
LA INDIGNIDAD DEL INDIGENTE(1).
Su historia tuvo continuación y hoy os la muestro.

La indignidad del indigenteHubo un día en que Alfredo accedió a ser duchado.
Miquel, Puri y yo montamos la logística correspondiente y por la tarde le llevamos a la Llar Pere Barnés en la furgoneta de Arrels.
Allí le duchamos y le cambiamos de ropa. Y es así que pudimos también comprobar y ver las llagas profundas que tenía en el escroto y en las nalgas.
Luego, bien limpio, le volvimos a subir en la furgoneta y le devolvimos a su sitio: Alfredo no consintió en ser ingresado en ningún lugar aun y a pesar de nuestra insistencia.
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SE PUEDE SALIR DE LA CALLE, Y SI TE AGRUPAS ES DIEZ VECES MAS FACIL

Hace unos días recibí un escrito de Horacio Avila Proyecto7 Gente en Situación de calle desde Argentina. En ella denuncia el uso y el abuso que unos medios de comunicación hacen de la gente que está en la calle y cómo utlizan a las personas y a las organizaciones que, como Proyecto7, luchan para sacar a la gente de la calle, desde la calle.
Aunque desde aquí no acabamos de entender bien bien los hechos, sí he querido hacerme eco de esta rabia contenida que manifiesta este escrito y la impotencia que describe ante los poderes establecidos que, prometen todo, pero al final sólo reparten migajas para el que está tirado y ante unos medios de comunicación que buscan hacer un reportaje que sirva para remover los sentimientos más intimos del espectador y al mismo tiempo acallar las conciencias de los que pasamos al lado de las personas que sufren la exclusión, sentados felizmente en nuestra butaca, porque «la administración ya hace lo que puede».
Desde aquí para Horacio y su gente, mi respeto, mi cariño y ánimos para seguir luchando.
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LA INDIGNIDAD DEL INDIGENTE (1)

Hacía ya unos siete años que Alfredo había dejado el parque.
Es un viejo y querido conocido de Arrels, que, entonces, le acogió.
Luego, los Servicios Sociales del Ayuntamiento le buscaron acomodo:
Primero, en un Centro de Baja Exigencia; años después, en una Residencia.

Pero hoy volvía a estar allí, en el parque, sentado en un banco, solo.
Mostrando toda su miseria.
Ofreciendo a los que por allí pasan todo un espectáculo de indignidad.
Sucio, mojado de sus propios excrementos, con la cara hinchada e irreconocible y con un cartón de vino en la mano, que alguien le trajo y él pagó.Fluye la vida
Y allí, así, sentado, lleva diez días, sin moverse. Apenas puede dar un paso aun ayudándose del andador que ya usaba en la residencia de donde se marchó: las piernas las tiene «rotas», que dice.
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JAUME

La casa de JaumeNos habían asegurado que estaba allí. De hecho pasamos varios días por su lado, pero nosotros seguíamos sin verlo.
Por fin el otro día y con un mapa más detallado, conseguimos descubrirlo.
Está allí, en un rincón, en la esquina que forma una valla rota y la pared de una casa que no tardarán en tirar por vieja. De techo, unos trozos de vigas de madera que dejan medio abierto el cielo, justo para no evitar que entre la lluvia. Al otro lado de la pared no tiene nada, hierbas que salen en un trozo de explanada abandonada y que hace esquina con la calle. De la acera la separa unos quitamiedos de esos metálicos que ponen en algunas carreteras. Es su puerta y su timbre si quieres pasar.
En total a él le quedan ¿dos metros cuadrados de espacio…?
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Multas de 750 euros por hurgar en la basura

La Razón. 28 Febrero 09 – Nuria Platón

cochecitoEl Pleno del Ayuntamiento de Madrid aprobó, entre otras, la nueva Ordenanza de Limpieza de los Espacios Públicos y de Gestión de Residuos, que se aprobó con los votos a favor del grupo popular. Dentro de la nueva ordenanza parece ser que se incorpora el sancionar con 750€ el rebuscar en la basura. Ante las protestas de la oposición, la delegada de Medio Ambiente, Ana Botella, afirmó: «yo me niego a vivir en una ciudad y en una sociedad en la que tenga que aceptar que hay personas que van a rebuscar en la basura para comer. El Ayuntamiento tiene que velar por las condiciones sanitarias de la ciudad. Desgraciadamente, la destrucción de un millón de puestos de trabajo en un año está produciendo nuevos perfiles sociales pero la red de atención social ofrece recursos para ellos».

Amén.

P.D.

¡No; si es que hay gente que no sabe ya qué hacer para fastidiar al personal… y ahora se han buscado, para hacerlo, el hurgar en los contenedores! ¡Hay que ser incívicos! La buscan, se entran, se revuelven en la basura que todos nosotros (también, y más, la señora Botella), gente bien comida y bien bebida, tiramos… ¿No tendrán otra cosa mejor que hacer en esta vida, tan «llena de oportunidades», que comerse nuestros desperdicios?

¡¡¡Qué desfachatez la de la señora Botella!!!.
También le llamaría cinismo. ¡Y más cosas!

Enrique

HABLEMOS DE DERECHOS

Navidad en el puenteSiempre, en un hecho injusto, hay dos sujetos: Uno, el que padece la injusticia y, otro, el que la ocasiona. Normalmente, como es natural, nos ponemos del lado del débil, que suele ser el que sufre injustamente.
Cuanto más violento sea el hecho, más nos enoja y más en contra nos pone hacia aquel que ejecuta la acción. El débil es siempre el agredido. El otro, el que agrede, es el culpable.
Siempre buscamos culpable.
Hasta seríamos capaces de volcar sobre él, no ya todo el peso de la ley, sino la ley de nuestros sentimientos dolidos, dañados por tanto mal que el agresor ha perpetrado. Incluso llegaríamos a obviar sus derechos llegado el caso.
Pero resulta que muchas veces al que llamamos culpable, a su vez, ha sido y sigue siendo agredido y violentado, quizás de manera más sutil.

Cuando haces la calle, a veces, sin tú saberlo, te encuentras precisamente con aquel que en un momento dado perpetró violencia y te acercas a él.
Resulta que, de pronto, estás al lado del que es odiado por ‘el mundo mundial’ y que ‘cualquier bien nacido’ le debería dar la espalda por todo el mal que ha ocasionado.
La trampa de ‘los buenos’ y de ‘los malos’ es que ni los unos son tan ‘buenos’, ni los otros nacieron ya ‘malos’.

A Antonio le conocí después de que saliese de la cárcel.
No sé exactamente cómo fue su historia de violencia machista. Sé que el juez le condenó y que penó su condena en la cárcel.
Me parece bien. Es lo justo.
Pero yo a quien entonces me encontré fue a un hombre que, derrotado, vivía en la calle, con su dignidad mermada y sus derechos violentados.
Fue después que supe de sus violencias y de su cárcel.
Pero yo ya le había conocido a él, a Antonio. Y seguí con él, apoyándole en su fracaso. Porque la dignidad de la persona está por encima incluso de sus acciones y porque lo más cercano a no juzgar es creer en sus derechos.

Enrique