SALVEMOS LA HOSPITALIDAD

Me apunto a la crítica y firmo el Manifiesto que Olga expone en el blog Desde la Calle, que la Plataforma “Salvemos la hospitalidad” ha creado pidiendo adhesiones.

Si esto se aprobase, Arrels debería de dejar en la cuneta a un porcentaje importante de personas que día a día acompañamos en su proceso hacia la autonomía. Y no sería justo.

Dice así:

MANIFIESTO PARA LA REFORMA DEL ART. 53 C) QUE SANCIONA A QUIENES AYUDEN SOLIDARIAMENTE A LAS PERSONAS EXTRANJERAS EN SITUACIÓN IRREGULAR.

“SALVEMOS LA HOSPITALIDAD”

“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados de razón y conciencia, tienen el deber de comportarse fraternalmente los unos con los otros” (art. 1 Declaración Universal de los Derechos Humanos).

Uno de los deberes presente en todas las culturas, y en algunas, señal de su identidad, es el de la “hospitalidad”. Este deber ético, traducido incluso en forma de sanción cuando su omisión provoca riesgos para la integridad física del otro, está gravemente amenazado en España si prospera la anunciada reforma de la legislación de extranjería.
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JAUME

La casa de JaumeNos habían asegurado que estaba allí. De hecho pasamos varios días por su lado, pero nosotros seguíamos sin verlo.
Por fin el otro día y con un mapa más detallado, conseguimos descubrirlo.
Está allí, en un rincón, en la esquina que forma una valla rota y la pared de una casa que no tardarán en tirar por vieja. De techo, unos trozos de vigas de madera que dejan medio abierto el cielo, justo para no evitar que entre la lluvia. Al otro lado de la pared no tiene nada, hierbas que salen en un trozo de explanada abandonada y que hace esquina con la calle. De la acera la separa unos quitamiedos de esos metálicos que ponen en algunas carreteras. Es su puerta y su timbre si quieres pasar.
En total a él le quedan ¿dos metros cuadrados de espacio…?
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Multas de 750 euros por hurgar en la basura

La Razón. 28 Febrero 09 – Nuria Platón

cochecitoEl Pleno del Ayuntamiento de Madrid aprobó, entre otras, la nueva Ordenanza de Limpieza de los Espacios Públicos y de Gestión de Residuos, que se aprobó con los votos a favor del grupo popular. Dentro de la nueva ordenanza parece ser que se incorpora el sancionar con 750€ el rebuscar en la basura. Ante las protestas de la oposición, la delegada de Medio Ambiente, Ana Botella, afirmó: «yo me niego a vivir en una ciudad y en una sociedad en la que tenga que aceptar que hay personas que van a rebuscar en la basura para comer. El Ayuntamiento tiene que velar por las condiciones sanitarias de la ciudad. Desgraciadamente, la destrucción de un millón de puestos de trabajo en un año está produciendo nuevos perfiles sociales pero la red de atención social ofrece recursos para ellos».

Amén.

P.D.

¡No; si es que hay gente que no sabe ya qué hacer para fastidiar al personal… y ahora se han buscado, para hacerlo, el hurgar en los contenedores! ¡Hay que ser incívicos! La buscan, se entran, se revuelven en la basura que todos nosotros (también, y más, la señora Botella), gente bien comida y bien bebida, tiramos… ¿No tendrán otra cosa mejor que hacer en esta vida, tan «llena de oportunidades», que comerse nuestros desperdicios?

¡¡¡Qué desfachatez la de la señora Botella!!!.
También le llamaría cinismo. ¡Y más cosas!

Enrique

EL ORIGINAL

Hoy Gabriel me escribe una carta en donde me habla
de sus nostalgias y de su vida perdida.

Navegante trotamundos, Gabriel pensó que la vida era gratis, hasta que un día le pasó factura y se encontró en la calleMi estimado Enrique:

Siendo extraviado el original de lo que en su momento escribí, siento nostalgia del papel perdido. Total, es tan sólo un papel… Lástima y pena de ese papel. Es tan sólo tuyo; biografía al fin y al cabo; tinta, que no es tuya, con la que escrita está tú vida.
Sólo tú sin pena ni lástima podrás saber si hay alguna errata.
Observadores podrán intentar, según su criterio, hacer una biografía de tí, intentando, si son neutrales, querer revivir algo que tú tan solo sabes.
Tener nostalgia de cuando no eras borracho, es fácil. Vivir con la nostalgia no sé.

Quedando sss:

Gabriel


HABLEMOS DE DERECHOS

Navidad en el puenteSiempre, en un hecho injusto, hay dos sujetos: Uno, el que padece la injusticia y, otro, el que la ocasiona. Normalmente, como es natural, nos ponemos del lado del débil, que suele ser el que sufre injustamente.
Cuanto más violento sea el hecho, más nos enoja y más en contra nos pone hacia aquel que ejecuta la acción. El débil es siempre el agredido. El otro, el que agrede, es el culpable.
Siempre buscamos culpable.
Hasta seríamos capaces de volcar sobre él, no ya todo el peso de la ley, sino la ley de nuestros sentimientos dolidos, dañados por tanto mal que el agresor ha perpetrado. Incluso llegaríamos a obviar sus derechos llegado el caso.
Pero resulta que muchas veces al que llamamos culpable, a su vez, ha sido y sigue siendo agredido y violentado, quizás de manera más sutil.

Cuando haces la calle, a veces, sin tú saberlo, te encuentras precisamente con aquel que en un momento dado perpetró violencia y te acercas a él.
Resulta que, de pronto, estás al lado del que es odiado por ‘el mundo mundial’ y que ‘cualquier bien nacido’ le debería dar la espalda por todo el mal que ha ocasionado.
La trampa de ‘los buenos’ y de ‘los malos’ es que ni los unos son tan ‘buenos’, ni los otros nacieron ya ‘malos’.

A Antonio le conocí después de que saliese de la cárcel.
No sé exactamente cómo fue su historia de violencia machista. Sé que el juez le condenó y que penó su condena en la cárcel.
Me parece bien. Es lo justo.
Pero yo a quien entonces me encontré fue a un hombre que, derrotado, vivía en la calle, con su dignidad mermada y sus derechos violentados.
Fue después que supe de sus violencias y de su cárcel.
Pero yo ya le había conocido a él, a Antonio. Y seguí con él, apoyándole en su fracaso. Porque la dignidad de la persona está por encima incluso de sus acciones y porque lo más cercano a no juzgar es creer en sus derechos.

Enrique

MI PRIMER SÍNDROME DE ABSTINENCIA

Era el año 2005 cuando escribí esta experiencia que sin duda tuvo mucho que ver en mi forma de entender y de mirar a estas personas.

En recuerdo a Paco, que tanto
me hizo cambiar por dentro.

Mi primer Síndrome de Abstinencia lo pasé va hacer, ahora, 1 año.
Y fue gracias a Paco que lo pude superar.
Estaba confuso, indefenso, avergonzado… y él me dio la fuerza para continuar.
Su angustia, su soledad, su dependencia… me dieron las razones suficientes para seguir a su lado.

Llevaba días tirado, rodando por los suelos.
Sin comer, siempre bebido.
Los compañeros sabían que aquel viejo de 57 años no aguantaría más.
Nosotros también. Pero era él quien decidía.

Una tarde, menos bebido, consintió.
Quedamos en recogerle al día siguiente, temprano, de buena mañana, sin vino.
Y allí estuvimos.
Había dormido y los efectos del alcohol del día anterior habían cedido.
Le quedaba la resaca. Una resaca convertida en temblores y espasmos…
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ESPACIO

Navegante trotamundos, Gabriel pensó que la vida era gratis, hasta que un dia le pasó factura y se encontró en la calleEl ocupar un espacio que consideres tuyo es, creo yo, lo que da sentido a que una persona dé razón de ser a lo que llamamos vida: Sentirse vivo y saber para qué te levantas cada día y el por qué deseas levantarte al día siguiente.
Ese espacio que uno ocupa puede ser el del rey de cualquier reino o el de aquel que busca en los contenedores. Tanto uno como otro ninguno de los dos desea ocupar el lugar del otro.
Pero, si quien duerme a raso, tiene ese sentirse cómodo al despertar, buscándose la vida hasta que vuelva  a acostarse, una de las cosas exigidas a los demás es que lo dejen tranquilo, pero no por ser exigente, sino porque él lo ve así.
¿Por qué?. El millón daría más de uno por saberlo.
¿Tengo frio?: Necesito algo para abrigarme.
¿Tengo hambre?: Necesito algo para comer.
Eso en las necesidades básicas. Lo demás, lo que una mayoría tenemos, se debe conseguir con el dinero. ¿Cómo? Unos robando, otros pidiendo, otros yendo calle arriba, calle abajo, buscando lo que cree que pueda tener valor para vender.
Pero ¡cómo! ¿y a esta gente, que se está rascando todo el día la barriga, la tengo yo que ayudar partiéndome los ***** para que a ellos no les falte de nada?
¡Sí! ¿por qué?: Sabiendo que tú no eres ningún propietario de pozos de petróleo y que seguramente podrías correr la misma suerte que él y, sin seguir numerando, teniendo la seguridad plena de que tú tan sólo ocupas un espacio y que lo ocupas porque sigues una de las rutinas de la vida: Nacer, crecer, estudiar, trabajar y crear una familia, sin a veces darte cuenta que tan sólo es lo rutinario de una vida normalizada y que tu esquema de la vida está basado sólo en tu experiencia.
Todo ello puede romperse con una gran o pequeña crisis en la que esos esquemas se romperán mirando de reojo a quien pueda zozobrar antes que tú y deseando que se vaya a pique aquel y no tú.
Otra persona seguirá recogiendo su cartón y buscando el carrito, porque es su espacio y ve, a su manera, que la vida es un asco y que tú tienes la culpa.
¿De qué manera pueden cambiarse comportamientos de las personas para que nos demos cuenta que en el servicio meamos todos y somos completamente iguales?.
Tan sólo nos falta madurar como sociedad en la que, políticas aparte, seamos ciudadanos y en donde aquel, que, por h o por b, forme parte de quien dirige el cotarro, debe garantizar, a todos aquellos que forman el conjunto humano de la sociedad, sus mínimos derechos reales.

Gabriel

¿GRATUIDAD? ¿ESPERAR ALGO A CAMBIO?

Hay dos aspectos para entender la gratuidad en este trabajo que hacemos con la gente que vive en la calle.
Uno de los aspectos se entiende fácilmente: Este trabajo lo haces sin esperar recibir nada a cambio. Es decir, nada de dinero, de cargo, de posición, incluso de afecto, de agradecimiento, de…
Pero hay otro aspecto de la gratuidad que es más complicado, más sutil, más doloroso: Este trabajo lo haces sin esperar que cambie nada. Ni tan siquiera que el otro cambie de vida. Este segundo aspecto es el que tal vez más nos cueste digerir y entender y muchas veces nos desespera porque nos duele tanta pasividad y nos entristece tanto sufrimiento.

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EXPOSICIÓN «PENSIÓN CALATRAVA»

Carlos Castro ha estado durante cerca de un año relacionándose con la gente que vivía en el puente de Calatrava y les fotografió. Ahora ha hecho una exposición que yo aconsejo que, quien quiera y pueda, vaya a verla.

carlesCARLOS CASTRO
Centre Civic Can Basté
Pg. Fabra i Puig 274/
tel 93 420 66 51/ fax 93 420 17 97/
M L5 Virrei Amat/
Bus: 11,31,32,47,50,51, 71,82
http://www.canbaste.com/contacto.htm

Horari:
dilluns de 16 a 22h,
dimarts a divendres de 9.30 a 13.30h i de 16 a 22h,
dissabte de 10.30 a 13.30h i de 16.30 a 20.30h


Un día Carlos descubrió mi Blog y cómo en él yo describía, con palabras, lo que él intentaba describir a través de la fotografía. Él llevaba ya tiempo, yo apenas unos meses, pero eran las mismas personas, era el mismo puente. Los dos hablábamos de la Pensión Calatrava.

Y se puso en contacto conmigo y me enseñó su trabajo.

Luego me pidió que fuese a la inauguración y como yo no me sé negar cuando me piden que hable de Arrels o de lo que hago, o de lo que vivo y siento cuando me relaciono con estas personas, pues allí estuve.

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NIVEL – CIENCIA O FICCIÓN

Navegante trotamundos, Gabriel pensó que la vida era gratis, hasta que un dia le pasó factura y se encontró en la calleNIVEL

Tiene nivel, ¿eh?
Sí, se puede hablar con él.
¿Es un nivel que suena a tren?:
¿O el nivel suficiente para que -lo entienda yo, o no- me encuentre a gusto al escucharlo?
Influye creo yo mucho el que, como el bocado al paladar, le resulte agradable al oído escuchar palabras lo suficientemente agradables como para que, según su nivel, crea que el que las diga está al suyo.
Así pues, creo, supongo o tengo la certeza, si hablo con la seguridad que me da el mío, que niveles hay muchos y que, como en el Tetris, que hasta que alcanza una velocidad que con o sin confianza no puedo superar, sé que puede haber quien le resulte agradable resolverlo, disfrutando del juego sin darse cuenta – o sí- de que su nivel es superior al mío.
¿Quién sabe más?, ¿quién sabrá más?. Yo creo saber mi nivel.

Gabriel

CIENCIA O FICCIÓN

La sociedad actual de la tierra está en su punto, comunicando que, después del ensayo de la guerra de los mundos, no tienen, salvo unos cuantos, pajolera idea de lo que va el rollo, cosa que, dicha en privado, tampoco yo sé. Por lo que deduzco que si esto escribo es para que alguien lo lea, lo interprete o, si no, lo archive.
Como los terrestres dicen: se actúe en consecuencia.
Como a mí ni me va ni me viene destruir, construir, conquistar, reconquistar poltronas o cosas semejantes, pues no sé ni quién ni qué soy, sugiero, mando u ordeno, o como se diga, que la tierra sea llamada, después de no ser nada, a llamarse como yo que, por cierto, nada hay como no llamarse o decirse nada.

Gabriel