
Periódicamente, a falta de otras noticias más interesantes, suelen aparecer en algunos de nuestros diarios informativos las quejas de ciertos vecinos por lo inaguantable que se les hace soportar la convivencia con personas que viven en la calle.
La noticia se trata de una forma tan poco seria, mezclando ‘churras con merinas’, que el discurso se hace trivial y sensacionalista, no aportando solución alguna al tema; aunque, por el contrario, sí se vislumbra un tendencioso culpabilizar, soliviantando con ello los instintos más xenófobos de una parte de nuestra ciudadanía hacia un colectivo que, no lo olvidemos, es el primero en sufrir la carga de una situación injusta que esta sociedad del bienestar creamos.
– ¡Ya te daría yo un pico y una pala para que sepas lo que es trabajar!




Seguramente sea una nimiedad, ante tanta bonanza, económica y espiritual, que el Papa, con su visita, nos traerá al pueblo catalán…
